LA DIDÁCTICA Y YO

 

En uno de los profesorados doy Didáctica General y Didáctica de Nivel Superior.
Me entusiasmo en cada clase. Me entusiasmo al preparalas y al vivirlas.
En la medida en que me meto y comprometo confirmo aún más la importancia de la didáctica como ciencia que estudia el lugar del alumno, el lugar del docente. La relación entre ambos. El contenido como parte fundamental, la cultura, el contexto y todo lo que rodea el momento maravilloso en que se produce el aprendizaje; el error como parte de ese proceso; el tiempo y el espacio. La construcción de lo nuevo y la deconstrucción para dar lugar a algo diferente, saberes previos y saberes escolares.
Cada clase trae consigo propuestas, ideas, planificación y todo aquello que sucede que no fue previsto, que es parte de la creación del momento, del intercambio entre las personas, de las dudas, de los distintos modos de ver el mismo objeto, de las realidades por las que transitamos, todas diferentes (las realidades y las personas).
Y te encontrás agradeciendo, disfrutando, viviendo intensamente cada uno de los momentos que propone el aula. Sabiendo que, desde ese pequeño espacio, estamos construyendo una mejor educación. Desde ahí, desde ese nuestro lugar, donde estemos y con las herramientas que tengamos.

LA FLOR MÁS GRANDE DEL MUNDO

José Saramago nos ofrece este hermoso libro ilustrado por Jao Caetano.

¿Para quién es? ¿para grandes, para chicos? ¿Para tod@s?

Si tenés posibilidad, leelo. Vale la pena.

Así comienza:

«Las historias para niños deben escribirse con palabras muy sencillas, porque los niños, al ser pequeños, saben pocas palabras y no las quieren muy complicadas. Me gustaría saber escribir esas historias, pero nunca he sido capaz de aprender, y eso me da mucha pena».

Y continúa amorosamente, dulcemente.

José Saramago fue Premio Nobel de Literatura en 1998.

 

 

Escuelita en Fez, Marruecos

Marruecos Fez, Ciudad Amurallada. Un lugar muy diferente al que vivo, una cultura que me cuesta comprender.
Ciudad increíble, bella, exótica.

La descubro paso a paso junto a un grupo de turistas que, como yo, no puede (ni quiere) salir de su asombro. Caminen juntos, nos dicen. Tengan cuidado, nos advierten. La Medina es extraña, calles curvas, burros y asnos con cargas sobre sus lomos que pueden lastimarte si no te corrés rápido hacia un costado al grito del guía.

Puertas y más puertas, una al lado de la otra. Intriga total.

Y, de repente, se abre una. Miro hacia adentro y tengo una imagen que jamás olvidaré (por suerte). Pregunto qué es y el guía, muy tranquilo me dice: Una escuela.
De ahí en más las acciones se reproducen con rapidez. Me veo en el aula con niños y niñas pequeñitos, con un docente observándome. Hablan francés ya que Marruecos fue protectorado de Francia. Sé muy poco de ese idioma entonces para captar la atención de los niñ@s y poder comunicarme acudí a una canción que “desentoné” con un pésimo acento y profunda emoción:

Frère Jacques, Frère Jacques,
Dormez-vous? Dormez-vous?
Sonnez les matines! Sonnez les matines!
Ding, dang, dong. Ding, dang, dongEl grupo de chicos y su profesor cantaron conmigo y me compartieron otra canción.
Pregunté por un niño que estaba sentado solo y me dijeron que se había portado mal y le tocaba penitencia.

Todo sucedió entre 5 y 10 minutos.
Aún los recuerdo.
Fue hace más de 10 años.
Felicidades que guardo en mi corazón.

 

Repitencia en la escuela primaria

¿Cómo se enseña en la escuela? ¿Qué sucede en los primeros años de la escolaridad primaria en Argentina? Los grandes fracasos escolares corresponden al primer grado de la escuela.
“La tasa de repitencia más alta de todo el Nivel Primario se concentra en primer grado (7,5% según los últimos datos disponibles del 2009)” (1).

¿Cómo hacemos para que estoy niños perciban y sientan a la escuela como un lugar que los acoge, que los considera, que les ofrece todos los medios para que puedan aprender teniendo en cuenta su contexto? Los chicos en el 1°grado han pasado, en un porcentaje cercano al 100%, por las salas de 4 y 5 años del jardín de nuestro país.

Esa primera entrada a la escuela evaluadora y calificadora está colmada de niños deseosos de aprender. Así llegan, con sus guardapolvos blancos y planchados, con sus uniformes nuevos, con sus cartucheras llenas de lápices que piden escribir palabras, pintar, sumar y restar.
Pensar en los primeros grados de la escolaridad de un estudiante es bastante similar a imaginar los primeros años de vida. Puro crecimiento y aprendizaje. Inquietud, placer, voluntad, entusiasmo denominan el modo de aprender. Por un lado, los primeros años de vida llevan consigo niños que pasan sus días conociendo el mundo a través de los sentidos. Del mismo modo, cuando comienzan la escuela primaria, aparece el interés por pertenecer al mundo legible, el mundo de los adultos.
Entonces, si hay niños que han sido preparados por el nivel inicial, entusiasmados y deseosos de aprender, ¿por qué los índices más altos de repitencia y deserciones en todo el mundo se encuentran en el primer grado?Estos índices no son nuevos. De acuerdo a los datos que presenta la UNESCO, en 1970 dos tercios de las deserciones se producían en el primer grado de la escuela primaria; en 1980 ese porcentaje había descendido al 50%. Y, a fines de los años ´80, cerca de una cuarta parte de los alumnos de todo el mundo, no completaba la escuela primaria y se estimaba que de los 95 millones de matriculados en primer grado, en el mundo en 1988, 25 millones no terminaron 4° grado.
Nuevos datos ofrecidos por el Instituto de Estadística de la UNESCO (IEU) muestran que, en 2010, aproximadamente 32,2 millones de estudiantes de educación primaria repitieron el grado en el que se encontraban y 31,2 millones abandonaron la escuela y, probablemente, nunca más regresen a las aulas.
Las informaciones disponibles en los distintos ministerios de América Latina, confirman que los índices más altos de repetición se producen el primer grado de primaria, donde el éxito en el aprendizaje está estrechamente asociado a la adquisición de habilidades básicas, de lecto-escritura, determinando también las posibilidades de seguir avanzando en el sistema.

En términos generales, el porcentaje de alumnos que repiten el primer grado de enseñanza primaria es muy elevado: cercano o superior al 15%, según los datos oficiales de varios países de América Latina.
Hay una cuestión fundamental: todos los chicos de 5 años y medio o 6 años aprenden los mismos contenidos al mismo tiempo y de la misma manera. Relatado así suena, al menos, extraño y casi imposible. ¿No se habla de que cada uno es distinto al otro y que se aprende delas diferencias? ¿No nos llenamos la boca los pedagogos y didactas diciendo que cada chico tiene un tiempo y un modo especial de aprender? Entonces, ¿qué es lo que la escuela está haciendo, planificando y pensando para sus alumnos?

Resulta que, frente a distintos modos y tiempos de aprendizaje y, a partir de la necesidad de calificar, tomar evaluaciones y promover o no de grado, se pone la mirada en los alumnos y sus dificultades sin detenerse a observar hacia adentro de la institución educativa, del aula, de las teorías que avalan las prácticas de enseñanza. Rápidamente asoman cuestiones como: “Este nene (o nena, claro) no aprende, parece que no le interesa”. “Este alumno solo quiere jugar”. “¿Qué dificultades tiene? ¿Qué le está pasando en la casa?” Creo que no está maduro para aprender”. Difícilmente haya reflexiones del estilo:” ¿Qué estoy haciendo mal? ¿De qué otra manera podría enseñar a mis alumnos?
El Ministerio de Educación de Argentina propone, como ya sucede en otros países, un pasaje directo de primero a segundo grado en el que no hay repitencia y con el argumento de completar el proceso de lectoescritura y ofrecer a los estudiantes más tiempo para lograrlo. Es una forma de buscar respuestas pero, mientras no se modifiquen las didácticas; mientras las instituciones, los directivos, los docentes no realicen una mirada hacia el interior profesional para rever las prácticas, difícilmente se logre.
Porque…el fracaso en los primeros años de la vida escolar deja marcas en el aprendizaje, deja marcas en la autoestima y en la posterior concreción como ciudadanos.

Cifras y datos tomados de:
(1): http://www.cippec.org/prensa_det.php?idprensa=460
http://www.uis.unesco.org/Education/Pages/ged-2012-press-releaseSP.aspx

Las evaluaciones desde la mirada de l@s pib@s

 

Alumna egresada de la U.B.A.

Recuerdos de las evaluaciones en la facultad

Una de las peores evaluaciones escritas fue en una materia que durante las clases se habían basado en varios aspectos de la educación popular para dar los contenidos y en la evaluación la actitud de las docentes cambio totalmente. Se pusieron a revisar banco por banco que nadie tuviese nada. Hicieron separar a quienes estaban cerca, incluso movieron a uno que estaba alejado, pero cerca de una ventana. Usaron los primeros 25 min (de 2hs) para tomar lista por lo que se perdió mucho tiempo porque era imposible concentrarse.El examen fue larguísimo y bastante más exigente que lo que se había visto en las clases. Se vivía un clima de tensión con las profesoras caminando lento entre los bancos para ver que nadie se copie durante todo el examen. La mayoría terminamos de escribir en el último segundo.
También lo pasé mal en uno oral, donde tenía tres docentes evaluándome (siempre es con uno/a) y especialmente uno se paraba en un pedestal a cuestionar cada término que usaba. Si bien me puso buena nota, hasta que me dijeron qué me había sacado, pensé que me ponían un 1.
También fue muy mala una evaluación múltiple choice, super confusa y tramposa. De 40 aprobamos 6, y los profesores orgullosos de que en su materia aprueben pocos porque, según ellos, eso significa que es «más exigente».

La que mejor la pasé fue en un oral en el que pude conversar tranquilamente con la docente, me sentía cómoda por la actitud con la que me recibió, había intercambio fluido (no una pregunta tras otra), aprendí un montón en esa instancia.

En general me sentía más tranquila y cómoda en situaciones en las que el/la docente se predisponía de una manera relajada (incluso desde lo corporal) y con ganas de que nos vaya bien, dispuesta/o a responder preguntas, y obviamente, que las evaluaciones se relacionaran con los contenidos dados.

Literatura y Educación sexual. Propuestas de trabajo

 

Compartimos un material que realizamos a partir de la E.S.I. para al Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.

La propuesta tiene como eje principal la exposición de los distintos temas que se
conjugan con la sexualidad: las identidades, las relaciones vinculares, el amor, los derechos reconocidos
o vulnerados, la afectividad, el cuidado propio y de los otros, lo íntimo y lo público. En fin,
la vida misma y otros mundos posibles, aquí son tratados por la Literatura a través de los cuentos
y novelas de autores escogidos.

Encontrarán propuestas de actividades.

Aquí les ofrecemos el link:

http://www.codajic.org/sites/www.codajic.org/files/E.%20Sexual%20y%20literatura.pdf

 

 

http://www.codajic.org/sites/www.codajic.org/files/E.%20Sexual%20y%20literatura.pdf

La política en la Escuela de Pedro Núñez

Este libro, prologado por Inés Dussel nos permite discutir, debatir y tomar posición en la juventud, la experiencia adolescente en la escuela.

Dice Dussel: » Discute la hipótesis de la apatía y de la falta de iniciativa juvenil, analizando otras formas menos previsibles en que los jóvenes canalizan demandas y expresan sus voces.» «El libro de Pedro Núñez es un aporte importante para pensar la política contemporánea, la experiencia juvenil y las escuelas de hoy. Suma complejidad y profundidad a los debates sobre la desigualdad y la fragmentación educativa, la participación de los jóvenes, y los diagnósticos sobre escuelas argentinas.»

¿REPETIR EL AÑO?

He escuchado por allí de algún/a especialista en educación (¿?) que es mejor que los chic@s repitan el año, especialmente en la escuela secundaria. Los argumentos son variados y todos contrastables.
Pensar en la repitencia….

El/la alumn@ “se lleva” las materias. Parece, en principio que lo posicionamos como culpable o, en el mejor de los casos, como responsable.

Habría que ver qué ha sucedido ese año (y los anteriores) en la escuela como institución que acompaña a los alumn@s, que les enseña teniendo en cuenta los saberes y los modos de aprender de los estudiantes. Habría que ver qué ha sucedido en la vida de ese alumn@ durante ese año. Habría que ver cómo se ha logrado el encuentro entre la escuela y el /los alumn@s.

No es cuestión de madurez. Será cuestión de buscar junto a la familia la mejor manera de resolver la situación para ese alumno, esa familia en esa institución. Hacer preguntas, encontrar respuestas, plantear dudas, pensar posibles caminos, posibles soluciones.

No hay nada establecido; hay escucha, ideas, reflexiones, propuestas, toma de decisiones.

Porque, al decir de Galeano: El mundo es eso -reveló- un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende».

¡CUÁNTAS DUDAS SOBRE LA ESCUELA DE MI HIJ@!

Como padres, vamos en búsqueda de la MEJOR ESCUELA. O, al menos, algo que se le parezca.
Elegimos especialmente pensando en cómo son nuestros hijos, qué creemos que será el mundo en unos 15 años pero……. se filtra….. siempre se filtra la historia personal de los padres:
“No quiero una escuela muy grande, yo fui a una gigante y la pasé mal”
“ Prefiero una escuela bilingüe. Yo no tuve inglés y ahora estoy como loca aprendiendo”
“La escuela debe tener deportes. En mi escuela había y así hice un montón de amigos que sigo viendo”.

Creo que el primer gran paso es: aceptar que esto sucede y tratar de que no sea el eje que nos convoca a la toma de decisión de la escuelas de nuestros hijos.

Mi escuela fue mi escuela, no es la de mis hijos y hablamos de vidas distintas, de familias diferentes, de contextos que han cambiado, de otro momento histórico- cultural y de grandes cambios en educación.

Buscar la escuela para nuestros hijos es pensar en ellos, escucharlos, mirarlos, conocerlos…..

Te espero para acompañarte en esa búsqueda
www.claudiarosales.com.ar

ETIQUETAR A NIÑOS Y NIÑAS. ¿Qué esperan de mí?

¿Qué esperan de mí?

Me siento en una confitería y en la mesa de al lado están tomando el desayuno la abuela con la nieta. La niña tendrá 5 años.
La nieta juega con el celular de la abuela. La abuela hace pregunta que la niña contesta con sí o no mientras sigue jugando.

En un momento determinado, la pregunta de la abuela llama mi atención:
Abuela_ ¿Cómo se llama el nene que el año pasado siempre te pegaba?
Nena- ¿Que me pegaba…..?
Abuela- Sí, Manuela, ¿te acordás que había un nene que te pegaba todo el tiempo?
Nena- Mmmm. No me acuerdo.
Abuela- ¿NO TE ACORDÁS?????
La nieta comienza a pronunciar nombre de varones del jardín, uno tras otro y la abuela va respondiendo: “No, ese no”, sucesivamente.
Abuela- Voy a tener que preguntarle a tu mamá.

Fin de la historia
Todos sabemos (más o menos) la importancia que tiene etiquetar a un niño o a una niña.
Las personas construimos nuestra identidad en un proceso que atraviesa la vida. En la infancia vamos conformando la subjetividad y es de fundamental importancia la mirada de las personas que nos rodean; ellos serán nuestros referentes externos pues nos van mostrando qué es lo que la sociedad espera de nosotros.
Nuestros comportamientos se irán conformando de acuerdo a las expectativas de los que nos rodean especialmente cuando esas personas son importantes para nosotros, cuando tienen valor afectivo como son los vínculos familiares y los vínculos en la escuela. Los adultos colaboramos en la formación de la subjetividad de los niños y vamos ayudando a delinear las personalidades de ellos; algunos adultos con más fuerza que otros porque tienen más llegada a los chicos.

Etiquetar a un niño el “efecto Pygmalion” o profecía autocumplida, lo lleva a comportarse a la manera de lo esperado ya que va asumiendo esos modos y ubicándose en ese rol dentro de un grupo y respondiendo a lo que se espera como estudiante.

Los niños y niñas desarrollan su autoestima en función de eso que esperan de ellos las personas que les rodean, tanto para lo positivo como para lo negativo.
Tengamos cuidado con nuestros niños!!!! Ayudémoslos a crecer de la mejor manera