Algunas cuestiones de género en la literatura infantil

La literatura infantil y juvenil es un espejo donde se reflejan, con nitidez o solo esbozándolas, las certezas y las dudas de cada época. Así como en Barba Azul Perrault reafirma el valor de la obediencia de la mujer hacia el esposo, a partir de los años 1970 del siglo pasado van proliferando los libros para chicos y jóvenes que presentan las temáticas feministas de nuestro tiempo.

Muchas de estas obras forman parte de una pseudo literatura que solo pretende formatear a las nuevas generaciones. Sin embargo, afortunadamente, hay autores que cuentan las historias que quieren contar, interpelando al lector, sumergiéndolo en su relato, y las cuestiones de género se presentan como telón de fondo o como episodios dentro de la ficción.

Estos aspectos superan a la defensa de los derechos civiles, como las luchas de las sufragistas de fines del siglo 19 y principios del 20. Hoy aparecen cuestiones ocultas como la elección de género (príncipe que no encuentra princesa para casarse hasta que descubre a otro príncipe y se enamora de él), la violencia machista (niño que ve a su padre abofetear a su madre durante la comida), niña prepúber que es retirada por un matrimonio mayor de un asilo para trabajar como empleada doméstica y que, a la par, es sometida por las noches por el “señor”), etc.

De estos asuntos nos ocuparemos en el curso Algunas cuestiones de género en la literatura infantil que organiza la consultora EN INTERDISCIPLINA especializada en niñez, adolescencia y familia y que dictará el prof. Carlos Silveyra. Serán cuatro clases iniciando el miércoles 7 de octubre, de 17.30 a 19.00. Este curso se dictará por Zoom. Informes en eninterdisciplina@gmail.com

Un Parque , todos los parques

 

Decir parque es decir infancias. Rondas y cantos. Piedra libre y escondidas. Caminos y bicicletas. Arena y toboganes. Árboles y bancos de madera.

La mirada se extiende, el horizonte también, caminar , andar , mirar  y jugar todos verbos para conjugar enteritos en  territorios de infinitos verdes.

Un parque, como un patio inmenso, donde el aire, el sol y los cielos se dan cita e invitan  explorar, especialmente  con la mirada,  en estos tiempos pandemiales y  a través de todos  los sentidos en otros momentos.  Volver a observar lo conocido y asombrarse por hallazgos desconocidos. Parpadear, alejar y acercar las miradas.

Un parque, espacio descubierto (sin techo) para  redescubrir, un lugar  a la intemperie donde la lluvia, el sol, la brisa, el  frío y/ o el calorcito dejan sus propias huellas.

Un parque, como un libro, nos lleva a mundos posibles e imposibles, a leer  las nervaduras de las hojas de los árboles, los caminos de las hormigas y los puentes levadizos de los aleteos de las mariposas. Leer en diferentes direcciones, hacia arriba, hacia abajo y hasta en forma oblicua o siguiendo el contorno de un dibujo como en los caligramas ondulantes. Una narrativa propia que puede conjugar la realidad y la imaginación.

Un parque, como un tejido de innumerables  verdes enlazando hilos de naturaleza. Nidos y ramas, arbustos y herbáceas, cortezas e insectos.

Una trama de historias horizontales y verticales, donde se entrecruzan texturas, que en estos tiempos de pandemia invitan a tocar con la mirada.

Parques como patios, como libros y como tejidos que  ofrecen espacios para recorrer  y respirar,  para amar y armar.

Algunos parques, además, desarrollan un proyecto educativo, ofrecen o convidan  su patrimonio a las/os niñas /os y lo trasforman en un espacio para enseñar y aprender. Cual museo vivo reciben a las infancias con los brazos y los corazones abiertos de par en par dando la bienvenida a las nuevas generaciones, a las y los docentes y a las familias!!  Tal es el caso de nuestro Parque Avellaneda.

Un Parque educador en la ciudad de Buenos Aires

El «Parque Avellaneda» es un espacio verde y público del sudoeste de la Ciudad Autónoma de Bs As. Posee una forma de organización singular y única: gestión asociada y planificación participativa, consolidada en la ley 1153.

Público, significa de todos y todas, no significa no de nadie.

A fin de favorecer la apropiación social de este espacio público y para facilitar el conocimiento, valoración, disfrute, el cuidado y la transformación del patrimonio del parque (lúdico, artístico, histórico y natural) se despliega el proyecto educativo Aulas a cielo abierto.

En este marco se desarrollan paseos pedagógicos, jornadas temáticas y actos escolares tanto para nivel inicial como para primaria Además, en diversos momentos del año, se realizan  las EMIS (Encuentros de mejora Institucional) con escuelas que abordaban contenidos relacionados, verdaderos espacios de encuentro, diálogo y construcción de saberes entre docentes de grado y/o salas y las educadoras del Parque.

Este proyecto que considera al parque como un sinfín de aulas abiertas cumplirá el año que viene 20 años!

El Parque en casa

Durante estos días de pandemia debemos quedarnos en casa por eso queremos compartir con ustedes los diversos recursos digitales que preparamos para llevar el Parque Avellaneda a cada casa y por qué no  todos los parques a todas las casas. A su vez para acompañar las primeras salidas posibles, siempre esperanzadas porque la pandemia pasará y podremos volver a  encontrarnos presencialmente. La humanidad toda tiene la oportunidad de humanizarse siempre, más en estos días.

Las educadoras de Aulas a cielo abierto desarrollamos contenidos virtuales, como forma de convidar saberes y experiencias.  Una base de confianza y respeto hacia las escuelas en estos tantos años fue el escenario propicio para crear colectivamente estos recursos. Los mismos anidan en el blog institucional. Allí  es posible disfrutar cada una de las entradas semanales que abordan el amplio y diverso patrimonio del Parque Avellaneda.  Convidamos estos recursos como el pan sobre la mesa, para que las y los docentes elijan, amasen, recreen y hagan rodar.

parqueavellanedaparqueeducador.blogspot.com.ar

Cada recurso es una invitación amplia y entusiasta, no sigue un orden prefijado pero sí criterios enlazados con las posibilidades del patrimonio integral del parque y la experiencia de estos años los saberes construidos y las posibilidades de las tecnologías que hoy. Una propuesta que congrega tiempos no alterados ni acelerados  para compartir estas mañanas y tardes  de pandemia. Algo así como  abrir un libro, salir al patio y  tejer esperanzas.

 

*1. Avistar aves desde casa

Tres  videos secuenciados sobre cómo observar aves desde la puerta de casa, la terraza y/o el balcón.  Allí a partir de las voces de niñas y niños se ofrecen pautas para observarlos, encontrar diferencias y similitudes, observar que sus alas son de diferentes colores aún en un mismo ejemplar! Desde casa, mirar los cielos y avistar aves. Disponer la mirada y desplegarla. Escuchar cantos y llamados. Admirar  vuelos y   aleteos. Reconocer nidos de barro, de ramitas y más!

 

*2 Ecos de mariposas

Las mariposas como ejemplos de transformación que inspiran esperanza. Las propuestas  amalgaman un abordaje desde distintas disciplinas (biológicas y artísticas). Incluye cuidadas invitaciones para apreciar obras de arte contemporáneo relacionadas con los vuelos de las mariposas.

 

   *3. Árboles de aquí y de allá

https://view.genial.ly/5eecfedd7909490d6a83b71a/presentation-arboles-de-aqui-y-alla

Un libro digital e interactivo. En cada una de sus páginas se abren a nuevos mundos para conocer y diferenciar árboles de diferentes países y continentes, también para explorar relatos sonoros sobre semillas, hojas, cortezas y más!

*4. Exploradores con barbijo

https://view.genial.ly/5eff7417462f080d9ff02a43/guide-clubdeexploradoresconbarbijo

Una novedosa propuesta para acompañar las primeras salidas permitidas. Entre cuentos, planos, expediciones virtuales y hojas de hallazgos invitan a disfrutar y mirar con otros ojos los espacios cotidianos. Preparada especialmente por estudiantes del Instituto de Tiempo Libre y Recreación en el marco de sus prácticas en Aulas a cielo abierto.

 

*5 Artistas en casa. (Junto con el área de educación artística del Complejo Chacra de los Remedios)

Cuatro bellos y cuidados videos que invitan a apreciar pobras de arte contemporáneo, como así también  a dialogar con los y las artistas.

 

*6 Infancias en el Parque

El color sepia se hace presente en esta galería de imágenes y textos producto del cruce entre fotografías documentales pertenecientes al acervo de la Sala de la Memoria de La Casona de los Olivera y el Informe de la Colonia de Vacaciones para niños débiles del Parque Avellaneda de 1920 (escrito por Juan C. Vignotti y publicado en el Monitor de la Educación Común el 21/5/1921).
A partir de fragmentos visuales e informativos, se reconstruyen las  rutinas de la niñez en aquellas primeras décadas del siglo XX. Las preguntas que enlazan tiempos pretéritos y actuales invitan a reflexionar las permanencias y los cambios.

Un saludo a toda pregunta

Todas las  propuestas están atravesadas por las pedagogías de la pregunta y de la ternura, buscando en estos días humanizar las pantallas, brindar recursos recreativos y creativos, han sido creadas participativamente.

Hasta tanto se vuelva a colmar el Parque Avellaneda de infancias, continuamos desde la virtualidad consolidando las redes con las escuelas, los docentes y las infancias, trabajando desde casa, con la esperanza activa de construir un mundo más humano, solidario y justo.

Sabemos que muchas de estas propuestas pueden contribuir a indagar otros parques, que a la vez sean  patios, textos y tejidos.

Patricia Guijarrubia

Conformamos el equipo de Aulas a cielo abierto 2020 : Ana Luz Chieffo, Andrea Bontas, Marina Orecchio, Natalia Sol Gonzalez, Florencia Picyk, Susana Cantore , Romina Sppagiari, Felicitas Piñero, Federico Murano, Jimena Alsina, Ornella Giardone y  Patricia Guijarrubia (Coordinadora). Formamos parte del grupo de trabajo educación de la Mesa de Trabajo del Parque Avellaneda.

 

Docentes todo terreno. La experiencia del jardín de Isla Verde, en Córdoba.

Claudia Beatriz Spoglia es directora de un jardín de infantes en Córdoba, y como tod@s los docentes, enfrentó diversos desafíos estos meses para sostener las clases de manera virtual. Tiene muchos años de maestra jardinera, maestra de grado y como directora con sala a cargo. En 2014 le dieron la dirección independiente y siempre tuvo a cargo un anexo rural que queda en Colonia Barge a la que le dicen Mataco porque allí habrían vivido esos pueblos originarios, pero sobre todo por la existencia de los animales tipo mulita pero más grandes que se denominaban matacos también.

El jardín se llama Prov Sgo del Estero. Queda en isla Verde, localidad de Marco Juárez, sudeste cordobés cercano a la provincia de Santa Fe. Son unos 4600 habitantes. y 105 niñ@s que van a las salas de 3, 4 y 5 años. «A partir del 17 de marzo, con la pandemia, una de las docentes que tiene diabetes pidió licencia y nunca se cubrió el cargo, asique me estoy toca cubrirlo a mi», empieza contando Claudia. La invitamos a que comparta con nosotros los aprendizajes y vivencias durante la cuarentena y lo plasmamos en los párrafos que siguen:

«Cuando el aislamiento preventivo y obligatorio nos sorprendió a todos, que pensamos que iba a ser de 15 días, el gobierno destinó 2 días para que l@s docentes comenzáramos a organizarnos desde casa. Y a partir del 17 y 18 de marzo comenzamos a enviar actividades por los medios que la comunidad tuviera disponible. Ya se venía utilizando el grupo de watsap con las familias, donde se enviaba información pero sin otro tipo de interacción. Pero se fue haciendo necesario habilitar esa interacción para sostener el vínculo.

Lo que más nos costó entender fue que esto no iba a durar 2 semanas y que sostener el jardín en casa no era hacer lo mismo que hacíamos en el jardín. El gobierno de la provincia lanzó la plataforma Tu escuela en casa con distintas propuestas y eso nos sirvió como referente, pero fuimos dándonos cuenta de una realidad muy dura: esta situación profundizaba mucho más las desigualdades. 

El modo de planificación se dio en el formato de una secuencia didáctica con actividades progresivas donde íbamos complejizando y profundizando el aprendizaje. Como no se cubrieron cargos, y la inspectora de la zona se jubiló, quedamos conectados directamente a la inspectora general de Córdoba que se conectó con nosotras por whatsapp y documentos de google drive donde nos iban haciendo sugerencias y nos fuimos enriqueciendo con las experiencias de otros jardines. La inspección de zona tiene 36 jardines a cargo.»

Una vez más la brecha digital

Las familias del jardín mayoritariamente utilizan el celular para comunicarse, no tienen computadoras, y hay familias que tienen hijos en todos los niveles educativos. Asique la primera dificultad fue la capacidad y la memoria de los teléfonos para recibir propuestas para todos sus hijos. El uso de los datos, la falta de impresoras…..»Nosotras empezamos a estar conectadas por zoom o meet y tomamos como referencia las propuestas del gobierno de Córdoba haciendo los ajustes que considerábamos necesarios y empezamos a transitar este desafío. Enviamos diariamente actividades y 1 vez a la semana tienen educación física», explica Claudia.

                       El jardín funcionando antes de la pandemia.

Lo más difícil fue la sala de 3 años. «Tratamos de dar prioridad a sostener el vínculo a través de audios o videos, y fuimos descartando la posibilidad de usar esas plataformas y de a poco, a medida que se iba extendiendo la cuarentena», cuenta. «También fuimos descartando las videollamadas por los datos que consumen. Aprendimos que teníamos que enviar los videos descargados, no los enlaces de algún cuento o canción, porque implicaba también el uso de datos. Más allá de utilizar también el canal Paka Paka que es gratuito. Pero como no siempre eso funcionaba, porque las familias decían que sí les gastaba crédito, con el video descargado lo podían ver y volver a ellos todas las veces que quisieron».

En mayo llegaron los cuadernillos del Ministerio de Educación hasta el N°4 pero no llegaron para todos sino que tuvieron que hacer un  listado de quienes no tenían acceso de las actividades a través de internet.

«Como el plantel está formado con sólo dos docentes de la localidad del jardín, decidí imprimir y repartir personalmente las actividades en papel a 20 familias que no las recibían por whatsapp, asique lo hice en mi casa y con mis recursos, y luego visité esos hogares en bicicleta», cuenta. «A veces me acompaña mi hija o una amiga. Asi puedo explicar la propuesta y ver cómo están las familias. La prioridad es atender la situación social, saber cómo están atravesando este momento, cómo están los chicos».

Antes de la pandemia Claudia hacia doble turno, aunque no le exigían ni le pagaban el segundo. «Pero las salas tienen unos 30 niños cada una asique siempre se necesitan un par de brazos para ayudar y también para atender la copa de leche», cuenta. «Ahora estando en casa, y para tratar de encontrar qué es lo mejor para llegar a los hogares y sostener el vínculo, entusiasmar, entretener, para que los papás y las mamás vean cosas que no se les hubiesen ocurrido, comenzamos todas a investigar opciones y así conocí propuestas como la de Expcanguro, a través de un vivo en Instagram con Melina Furman. Hablaba de cómo trabajar las emociones, cómo hacer organigramas, y en seguida compartía con el grupo y fuimos tomando muchas para hacer con las familias».

El jardín de Colonia Barge

El anexo rural está a 24 km de Isla Verde. Hay que llegar a Monte Maíz y desviar 7 km hacia el sur. Tiene 18 estudiantes, es una comunidad muy pequeña, y está a cargo de la docente Celeste Maureira, oriunda del lugar «Esa es una fortaleza muy grande», cuenta Claudia. «El trabajo que está haciendo el jardín con las familias se va construyendo día a día y es muy gratificante porque valoran mucho lo que hace la docente, que es quien está diariamente con ellos. Yo voy una vez a la semana, debido a mis otras tareas, pero no quiero dejar de mencionar esta parte de la institución y que me ocupa todos los días para que puedan tener la mejor educación posible».