Problemáticas institucionales, contexto Covid

Problemáticas institucionales, contexto Covid

 

Francisco Ezequiel Berardo Urquiza

Alumno del Profesorado en Ciencias de la Educación

 

Problemática

Los alumnos pertenecientes a las burbujas virtuales se conectan al meet, pero no se quedan en las clases, generando una ruptura en los trayectos didácticos.

 

Desarrollo

En el contexto de aislamiento producto de la pandemia, el instituto puso en praxis una bimodalidad (virtual – presencial) sincrónica, bajo el pedido explícito, de la DGEP, de lograr una práctica educativa lo más parecido a la ex-normalidad presencial.

De esta manera se acondicionaron las aulas para que se puedan dar clases de manera sincrónica a las burbujas presenciales y virtuales a la misma vez (con cámaras y micrófonos para el meet).

En el transcurso del primer bimestre los docentes empezaron a manifestar problemáticas en el desarrollo didáctico de sus clases:

  1. No siempre se cuenta con la conexión necesaria para llevar a cabo la clase virtual, el WIFI se conecta y desconecta porque no soporta la magnitud del uso que se le da. Esto produce que no siempre se pueda compartir pantalla o videos en el meet limitando al azar los recursos didácticos planificados. Cuando no hay conexión de internet las burbujas virtuales se quedan sin clase.
  2. Los dispositivos para visualizar el meet son pequeños y están muy altos, generando, por un lado, que la burbuja presencial no logre ver bien lo que se muestra en ellas, y dolores de cervical a muchos y muchas de los docentes por tener que acercarse y sobre esforzarse para leer los comentarios de los alumnos virtuales en el chat del meet.
  3. Las cámaras no permiten ver bien lo que se escribe en el pizarrón, además de que tienen un delay de 40 segundos lo cual hace muy difícil la comunicación con los participantes del meet. A esto se le suma que el sonido ambiente captado por los micrófonos generan dificultades para entender lo que dice el docente (además de ser incómodo por el ruido que generan).

Estos tres puntos hacen que el acto educativo se relegue a un segundo plano producto de la engorrosidad producida por el formato presentado. Pero el siguiente punto es el que me parece más significativo.

4. Los alumnos se conectan al meet, pero no se quedan en clase, apagan sus micrófonos y cámaras y se van a hacer otras cosas. Esto es producto del hecho de que la burbuja virtual queda relegada a un segundo plano, sumamente pasivo, en donde se aburren y sienten que no aprenden. Los alumnos se dieron cuenta que si llegaban a la clase presencial sin saber los contenidos de la clase anterior (virtual) el docente estaba atado a repetir dichos contenidos para poder avanzar.  Esta semi-deserción produce una ruptura, y por lo tanto, un atraso del trayecto didáctico, de ambas burbujas ya que la que tuvo presencial se le repite la clase y se aburre en el espacio virtual, generando un círculo vicioso de nunca terminar.

 

Aprendiendo a Aprender. Parte 2

Aprendiendo a aprender. Parte 2

Delia Azzerboni

Vamos a recuperar algunos conceptos que enuncié en “Aprendiendo a aprender”. Parte 1.

Experiencias. Metacognición. Estrategias de aprendizaje. Retroalimentación.

En una escuela interesada en provocar experiencias en los estudiantes, hay educadoras/es que cuentan con estrategias que ayudan a que sus estudiantes sientan interés, curiosidad, disposición hacia el aprendizaje. Las intervenciones de los educadores generan ambientes en los cuales los estudiantes pueden comprender qué tienen que realizar cuando se propone alguna actividad, planificar cómo resolverla, apreciar con qué habilidades cuentan para encararla, y consecuentemente emplear las estrategias de aprendizaje más apropiadas para la situación.

A su vez los educadores/as realizan un seguimiento da las estrategias que usan los estudiantes para andamiarlos –retroalimentar– en lo que sea necesario y los ayudan a reflexionar sobre la pertinencia y adecuación de las estrategias seleccionadas, -metacognición-.

Recursivamente se genera una interacción permanente entre estudiantes que aprenden a aprender y educadoras/es que enseñan cómo se puede aprender en función de una determinada situación.

¿Qué tener en cuenta para intervenir más adecuadamente en la enseñanza de estrategias metacognitivas?

Algunas intervenciones efectivas son: propiciar la metacognición durante la enseñanza de los contenidos y el desarrollo de las capacidades que se ponen en juego en ese momento, y que sin duda, se abordarán en diversas experiencias recursivamente; hablamos de transversalidad.

Para que los estudiantes puedan pensar sobre sus intervenciones, tienen que estar orientadas a un fin, por lo cual las/os educadoras/es necesitan hacer explícitos los objetivos que subyacen a la propuesta. Obviamente la propuesta tiene que ser adecuada a las características y posibilidades de los estudiantes, y es necesario que la información que se brinde también lo sea.

La propuesta necesita ser sugerente, provocadora del interés y el deseo de aprender. Y también es muy importante que el educador aliente las relaciones entre unas y otras experiencias para propiciar la transferencia de aprendizajes y estrategias.

El análisis, la reflexión y el reconocimiento de esas estrategias se constituyen en un aspecto medular para su ampliación, extensión, resignificación y revisión.

Estos procesos promueven el fortalecimiento de las redes neuronales que se establecen cuando se viven experiencias. Recordemos que el cerebro es moldeable y sumamente plástico a partir de la experiencia. Actualmente destacamos el saber pensar, saber hacer, saber ser, saber estar con otros.

No todos aprendemos de la misma manera, obviamente. Algunos estudiantes pueden autorregular sus conductas y controlarlas con naturalidad; otros no tanto y necesitan hacer un esfuerzo intencional mayor, requiriendo entonces, una tutela por alguien desde “el exterior”; puede ser un par, el educador, recursos múltiples, ayudas verbales, etc.

Estos procesos internos, asociados a los estados emocionales y las relaciones sociales, se configuran como las fortalezas y habilidades, u obstáculos y barreras para aprender. Lo cognitivo y lo emocional están intrínsecamente vinculados; las interacciones con los demás juegan también un lugar relevante en las posibilidades de aprender con placer y armónicamente.

Conociendo teóricamente estos conceptos, y observando y resignificando el conocimiento de los estudiantes, la escuela podrá generar buenas condiciones para aprendizajes más gratificantes y profundos, disminuyendo la incidencia de aspectos que impactan desfavorablemente, por lo que endurecen y obstaculizan el deseo de aprender.