¿ Te pasó alguna vez en el Nivel Superior?

Situación: “Esteban vuelve a su casa luego de concurrir al nivel terciario enojado y tiene una conversación familiar, allí manifiesta no entender lo expresado por el docente y no haber llegado a copiar. Desconoce qué estudiar y cómo hacerlo. ¿Cuál es la situación áulica/docente/institucional por lo que le sucede esto a Esteban?”

En este trabajo se propone analizar la problemática expuesta y la práctica de la didáctica en el contexto de la Educación Superior.

Para empezar, detengámonos en el papel del docente y en cómo la didáctica, utilizada de manera correcta, podría ser la herramienta indicada para intervenir el proceso educativo de Esteban de forma efectiva.

Es evidente que, en este caso, el docente ha planificado y organizado una instancia evaluativa sin conocer la situación pedagógica de su alumno. Su actuar, propio de la pedagogía conductista, es viable que haya sido adquirido durante de su formación docente ya sea por elección o por experiencia personal. Se puede señalar que no se muestra intención profesional de adquirir nuevos conocimientos y desarrollar nuevas competencias o actitudes en favor de Esteban. De hecho, se observa implícito que sus alumnos no son más que sujetos receptores y destinatarios de su acción docente.

Visto de esta forma, resulta posible que el estudiante se encuentre en un aula superpoblada ya que allí se torna complejo que el/la educador/a adquiera diversas estrategias y metodologías que permitan alcanzar una participación activa del alumnado durante su proceso formativo. Sería ideal intentar buscar la manera de incorporar métodos o medios didácticos que promuevan prácticas novedosas y atractivas para los/as estudiantes de modo que se sientan cómodos/as y estimulados/as a formarse.

Respecto a la Institución, es importante que no conciba a la enseñanza como transmisión de contenidos y que la entienda como un proceso paulatino que promueve la comprensión y el aprendizaje significativo del educando. Sin duda, incentivar a los/as docentes que la componen a ofrecer los andamiajes adecuados para lograr una mayor autonomía en dichos procesos.

Según mi punto de vista, es fundamental que la Educación Superior adquiera una didáctica personalizada que facilite el aprendizaje del alumnado, teniendo en cuenta sus conocimientos y experiencias que motiven y desarrollen sus proyectos futuros. Asimismo, trabajar con un curriculum flexible y diverso que esté dispuesto a modificar las prácticas pedagógicas superiores para responder de forma adecuada a los distintos intereses, desafíos y demandas de los/as alumnos/as de dicho nivel educativo.

Ya para terminar, sabemos que el cambio educativo es complejo pero posible si hay compromiso, inversión de energías, apoyo y entusiasmo de parte de todos los actores implicados.

Ahora me pregunto, ¿Por qué cada vez hay mayor cantidad de Estébanes en la Educación Superior?

 

Muchas gracias,

Lucía Cerneaz