¿QUÉ FUIMOS APRENDIENDO?

              Por Ruth Harf                                  

 


La escuela es la escuela y la casa es la casa.
No se puede trasladar la escuela de la habitualidad al “hacer escuela” desde la excepcionalidad.
Las propuestas de actividades no siguen la lógica de las actividades propuestas en la habitualidad.
Diferenciar entre “Mandar deberes” y proponer actividades”
o Mandar: es mandato, no propuesta
o Deberes: apunta a lo que debo, sin considerar lo que puedo o lo
que quiero.
Debemos ampliar nuestra idea y caracterización sobre el aprendizaje:
1. Aprendizaje escolar: aprender algo que hasta ahora no se sabía
2. Aprendizaje como transferencia de los aprendizajes: emplear saberes adquiridos a otras situaciones y darse cuenta de ello.
3. Aprendizaje como cuestionamiento de saberes adquiridos: darse cuenta de que en determinadas circunstancias es necesario poner en tela de juicio, cuestionar saberes y darse cuenta de ello.
4. Desaprender para reaprender. Darse cuenta de que saberes tenidos como válidos y pertinentes pueden ser al día de hoy obsoletos, no pertinentes, perimidos, inadecuados.
Debemos entender bien el tema de los vínculos: hoy se destacan, pero siempre existieron. Se hacen visibles. Antes: “me tiene entre ojos” “me hizo odiar u amar una materia o disciplina”. No son vínculos ni de amistad, ni de familia ni de pareja. Los llamamos vínculos pedagógicos o educativos. Su componente principal es: “me preocupo y me ocupo de vos y por vos” “me doy cuenta de que te importo” “valoro tu esfuerzo y compromiso”.
Vínculo pedagógico: no implica ser familia ni terapeutas.
La continuidad pedagógica pone el acento esencialmente en la retención y no tanto en una continuidad curricular. Alumnos que comprenden que vale la pena aprender.
La diversidad está atravesada y compuesta por multiplicidad de variables, muchas ya existentes y ahora más visibles y ampliadas; otras que ahora aparecen con más fuerza.
La excepcionalidad no crea la desigualdad, la hace visible, la fortalece y la amplía.
Aprendizaje de los educadores: cuestionar validez de lo que se ha venido haciendo habitualmente y compararlo con lo que hace en excepcionalidad. Esta comparación implica pensamiento, reflexión y
cuestionamiento. Puede llevar a dejar de lado, conservar, transformar o crear nuevos modos de enseñar.

“Oportunidad” Toda situación puede o no ser oportunidad para que algo nuevo o distinto aparezca o se construya. No depende simplemente de la situación sino de lo que se haga con ella, ante ella, a partir de ella.
Evaluación: no es sólo “saber qué sabe el alumno” o “saber si sabe lo que tiene que saber”. Esencialmente también “la evaluación debe permitir a nuestro alumno aprender, seguir aprendiendo,
reconocer que está aprendiendo y valorar ese aprendizaje”. Importancia de la devolución, la retroalimentación, el feedback.
Evaluación con la mirada puesta en el aprendizaje: en esta etapa de excepcionalidad, los alumnos pueden registrar, darse cuenta del modo cómo resuelven diversidad de situaciones, sean de tinte
escolar o no. En sus vivencias y experiencias, especialmente al darse cuenta y relatarlas, pueden reconocer qué cosas le salieron “bien” o “mal” y por qué. Tratan de resolver variedad de situaciones
y se dan cuenta que para comprenderlas y abordarlas siempre puede haber algo que hay que aprender. Los más grandes captan que no siempre el aprender es para aprobar, sino que su función esencial es
para comprender y resolver variedad de situaciones.
Los alumnos van adquiriendo paulatinamente una mejor visión sobre sus aprendizajes: qué aprendieron, cómo hicieron para aprenderlo: manejo de tiempos espacios, elaboración de estrategias,
reconocimiento de la existencia de divergencias positivas y alternativas posibles, desarrollo del pensamiento crítico. Adquirirá autocontrol y autonomía en la toma de decisiones.
Relación con la metacognición: Posibilidad y capacidad para pensar sobre su propio pensamiento, sobre las estrategias cognitivas elaboradas y utilizadas.
Qué tener en cuenta:
o Pensamiento crítico:.
o Toma de decisiones:.
o Resolución de situaciones problemáticas: buscar opciones diversas y alternativas de resolución.
o Creatividad: multiplicar posibilidades, mirar desde diversas perspectivas y puntos de vista.
Entender los productos como referentes empíricos de los procesos de aprendizaje, a menudo invisibles.
Productos como evidencias de aprendizaje: variados y no únicos. Instrumentos empleados para dar cuenta de esas evidencias: múltiples. 

 

CUENTO MOTOR

Recuerdo cuando era niño, junto a mis primos, solíamos reunirnos en el patio de mi abuelo al terminar de jugar. Ta Juan Bono, como le decían los adultos, nos contaba historias de nahuales de la región, aunque para regresar a casa tuviera miedo después de oír la historia del día, siempre volvía por más. Pensándolo bien, ahí tuve mis primeros acercamientos con la narración y con los cuentos.

La educación física, de manera general, busca el desarrollo integral del niño, en diferentes etapas, para alcanzar la corporeidad. En el área cognitiva, la imaginación y creatividad ocupan una gran parte en la etapa preescolar, los niños viven en un mundo de fantasía y nuestro deber es entrar en él y no lo contrario. Los infantes disfrutan de los cuentos, aquellos que los motiva a imaginar, a viajar a otros mundos. ¿Pero qué pasaría si ellos pudieran ser partícipes directos de estas historias?, volverse los protagonistas y “vivir” el cuento.

Es ahí donde aparecen los cuentos motores, una útil estrategia que se puede implementar en las sesiones de educación física, para alcanzar muchos propósitos. Los cuentos motores generan confianza, fomentan la colaboración en equipo, desarrollan las habilidades cognitivas al crear estrategias para resolver situaciones que se van presentando en el desarrollo de la historia y, lógicamente, estimulan y desarrollan las habilidades motrices básicas en los niños, entre otras cosas.

Les comparto el siguiente cuento motor. ¿Qué necesito?, una crayola para marcar y, sobre todo, mucha imaginación.

 

DE VUELTA A CASA

La actividad iniciará con la siguiente narración: La tortuga Huga, necesita llegar a casa antes de que oscurezca, ya que salió desde muy temprano, pero por ser muy distraída, no se dio cuenta de que se había alejado mucho de su estanque. Para mala fortuna de Huga no puede regresar por el camino fácil ya que, al caer el sol, los lobos rondan en busca de comida, y ella quiere evitar ser el menú de esa noche.

Después de mucho pensar, elige un camino y parte rumbo a casa, ¡ACOMPAÑEMOS A NUESTRA AMIGA EN ESTA AVENTURA! (comienzan a caminar lentamente)

Como sabemos, Las tortugas no son precisamente las más veloces del bosque, por lo tanto, nuestra amiga recordando que traía consigo su juguete saltarín, regalo de la abuela en su cumpleaños pasado, se montó en él, y comenzó a saltar. (posición de puños cerrados y brazos extendidos al frente, comenzar a desplazarse saltando con los pies juntos)

Al llegar a una parte del bosque, se dio cuenta de que no podía continuar con su saltarín, ya que, para su mala suerte, el volcán del bosque, ese día decidió despertar y comenzó a erupcionar, y parte la de lava cayeron en el camino, así que Huga debía cruzar saltando y cayendo en algunas rocas que se encontraban en el suelo.

Tomó impulso, respiró profundamente varias veces y comenzó a saltar cayendo en la primera roca sobre un pie, y el otro pie cayó en la siguiente roca, hasta lograr pasar.  (saltar sobre el trazo en el suelo alternando las piernas).

Ha sido un gran esfuerzo, pero lo logró y contenta cantó “Lo hicimos muy bien, lo hicimos muy bien, para parapa pa, ¡Jey!”. Para continuar su camino, tenía que atravesar por el terreno del señor Cirilo; un mono que había trabajado en el circo en sus años de juventud y al que le encantaban los retos. Y Huga tuvo que hacer lo que él pedía. El reto consistía en atravesar el rio; tarea fácil para una tortuga pensó Huga, pero antes de que se pudiera alegrar, Cirilo, que era muy listo, le dio la orden de pasar, pero colocando unos postes sobre el cauce, en filas dos a la derecha y adelante dos a la izquierda, a manera de que Huga solo tendría que saltar en un pie en los primeros postes y cambiar de pie para saltar  y así de manera consecutiva. (deberán saltar 2 veces hacia adelante con la pierna derecha y cambiar con la pierna izquierda y continuar con la pierna derecha  y nuevamente con izquierda para terminar con derecha)

¡Reto cumplido! Huga saltaba de emoción y Cirilo no salía de su asombro, ante la destreza de la tortuga. Aunque había sido una tarea fácil, la tortuga había terminado cansada; pero recordó que su maestro de educación física Paco el pavo real, le había dicho que era muy importante tener una buena respiración para recuperarse después de una actividad, así que infló su pecho como el pavo real (INFLAR EL PECHO) jalando mucho aire por la nariz y sacándola por la boca.

El sol ya estaba por ocultarse, Huga debe apresurarse si no quería  encontrarse con los lobos, continúa el recorrido y llegando a un extremo, se encontraba una gran muralla hecha de enredaderas y debía  pasar por un pequeño orificio, por lo cual se tenía que colocar de rodillas para lograr atravesar al otro lado, pero de repente escucha a lo lejos, el aullido del lobo. ( ¿me pueden ayudar aullando como los lobos?)

Tuga al escuchar los aullidos, rápidamente se acomodó para cruzar, y escuchó a los lobos más de cerca, no tuvo tiempo de colocar bien las 2 rodillas, y con una rodilla de apoyo, salió disparada hacia el otro extremo, y continúo su loca carrera olvidándose que era tortuga, y en ese momento parecía una liebre. (corriendo a máxima velocidad)

Los lobos la vieron y comenzaron a seguirla, uno a uno iban entrando por el agujero intentando darle alcance.

Iba la tortuga corriendo a más no poder, parecía que la suerte no estaba de su lado, porque el otro lado del camino, era muy estrecho, y rodeado completamente de espinas, de un lado y del otro. Por lo tanto, ella solo debía correr sobre ese pequeño espacio, y así lo hizo; los lobos ya habían cruzado la muralla y la tenían en la mira. Tuga corría lo más que podía, había partes del camino en que las ramas de las espinas atravesaban completamente el camino, por lo cual, ella debía saltar para evitar tocar alguna de ellas y continuar corriendo. En total fueron 10 veces las que evitó aquellas espinas atravesadas a medio camino. Los lobos la seguían de cerca, Y ya se imaginaban el banquete que se darían esa noche, cuando pensaron que ya la tenían, Tuga llegó a la laguna y se metió en ella, evitando así ser atrapada por aquellos hambrientos cazadores. Más de un lobo cayó al agua y así como entraron salieron aullando despavoridos, ya que como todos sabemos, a los lobos, no les gusta bañarse.

Tuga estaba demasiado cansada, sentía que el caparazón se le salía.  Y comenzó a respirar profundamente, inhalaba y exhalaba. Justo en ese momento escuchó la voz de su mamá que la llamaba a cenar – ¿En dónde te has metido Tuga? – le dijo su mamá, a lo que Tuga le contestó- No hay mucho que contar mamá, fue una tarde normal, ¿pero sabés? A partir de mañana me inscribiré al club de atletismo del señor conejo.

FIN.

Lobo Lobito

Colectivo Diidxa Xcuidi

(La voz del niño)