Proyectos de  AULAS A CIELO ABIERTO

Recorrer los espacios conocidos como investigadores e investigadoras

El aula que abre sus puertas y sale al barrio, a la plaza, al parque

Testimonios docentes y los maravillosos trabajos de estudiantes

 

Los proyectos educativos surgen desde la propuesta: «Vuelos en el jardín de los por qué”,  Aulas a cielo abierto, Parque Avellaneda, CABA.

Tercer grado de la Escuela n°19 DE 11 con su docente, Natalia Sol González, recorrió el Jardín de hospedadoras y el Cantero de los árboles perdidos en el Parque Avellaneda.

Los cuartos grados de la Escuela 10 DE 13, con sus docentes, Pamela García y  Diana Raimondi, realizaron el mismo recorrido. Se centraron en ilustración botánica, luego de un inmenso trabajo con los materiales didácticos que están en el blog parqueavellanedaparqueeducador.blogspot.com

Dice Pamela García: «En el marco del gran bloque de contenidos SERES VIVOS,  fuimos trabajando la clasificación tanto de plantas como animales,  y decidimos que era una excelente idea aprovechar la naturaleza que rodea al Parque Avellaneda,  su biodiversidad y la variedad de especies que lo habitan».

Y nos cuenta:» Tuvimos muy buena respuesta por parte de los alumnos que demostraron su interés y predisposición a la tarea de investigar, registrar y dibujar diferentes especies de animales y plantas. La experiencia directa en el parque fue enriquecedora ya que forma parte del barrio de la escuela y nuestros alumnos van con frecuencia allí, pero esta vez tuvieron que  observar las cosas de diferente manera prestando atención a lo que veían nuevo pero relacionándolo con lo que ya sabían».

Finalmente participaron en la elaboración colectiva de la audioguía:

https://aulaacieloabierto.wixsite.com/vueloseneljardin

Así lo aprendido en las aulas de las escuelas y en las Aulas a cielo abierto se potencia y se transmite para que más chicos, docentes y familias conozcan la importancia de plantas nativas que atraen mariposas y demás insectos.

Educadoras integrantes de Aulas a cielo abierto.: Ana Luz Chieffo , Andrea Bontas, Natalia Sol González, Marina Orecchio, Romina Cabral  Ornella Gilardoni ,Susana Cantores y  Patricia Guijarrubia.

LA SALIDA DE LA ESCUELA

 

Claudia Rosales

La salida de la escuela tiene ese qué sé yo. Me paro y miro, me quedo un rato allí viendo abrazos, caritas que se buscan y se reconocen. “Seño! Allá está mi papá (o mamá o la persona que me va a buscar)”.

Me quedo un rato más para escuchar las conversaciones. “¿cómo te fue?”, “¿te tomaron la prueba”? “¿presentaste el trabajo práctico?”, “¿fue un lindo día, aprendieron algo nuevo?” Una vorágine de preguntas que, muchas veces, no tienen respuesta.

Comienzo a caminar como acompañando a algunas familias y me maravillo con ese último juego en la vereda, esa carrera hasta la esquina, estudiantes que no terminan de separarse para ir cada uno a su casa.

Y entonces sucede esa magia que se repite día a día, en cada salida de la escuela.

Padres y madres abren la mochila, buscan y rebuscan hasta que encuentran. Sí, ahí está. El cuaderno de clases. Abrirlo, hojear y busc

ar la última página trabajada en la escuela, es casi el mismo acto. Y allí se quedan mirando, leyendo, siendo parte del proceso de aprendizaje, de los avances, de las correcciones.

El cuaderno de clases y la salida de la escuela son parte de un mismo rito. El reencuentro los une y los guarda bajo un el abrazo protector.

Y pasan los años y encontramos nuestros cuadernos en algún lugar. No sabemos qué hacer con ellos. Nos da pena tirarlos pero nos ocupan mucho lugar…

Mientras tanto yo seguiré compartiendo salidas de escuelas, desde el bajo, desde el llano, desde el anonimato con inmensa alegría, grandes recuerdos y la misma pasión.