5to año, entre Covid y burbujas

 

Bueno en cuanto al emocional, el hecho de haber concurrido tantos años en el colegio, viendo a mis compañeros y amigos todos los días y compartiendo tiempo con ellos, y luego con el tema del COVID esto se cortase fue algo duro para todos. Ya habíamos organizado todo un año lleno de lindas experiencias como el viaje de egresados, la fiesta, entre otras cosas, que hoy en día estas ilusiones cayeron y quedaron en nuestra ilusión. Fue como un baldazo de agua fría.

Por suerte en nuestro caso particular tuvimos la oportunidad de (en el primer día de colegio, en marzo) haber hecho el UPD (Ultimo Primer Día), que es el único recuerdo que nos estaríamos llevando de este año.

En cuanto a los profesores siempre se mantuvieron en contacto con nosotros y nos acompañaron y apoyaron bastante. Hubo bastante comprensión y compasión de su lado, más que nada por el hecho de que somos quinto año y se nos cierra una etapa sin habernos despedido o llevado con nosotros esas últimas experiencias que teníamos planeado vivir en esta etapa.

Mantener los vínculos en cuarentena, y la escolaridad en sí se nos hizo difícil también. Las motivaciones muchos de nosotros no las encontramos o simplemente no teníamos esas ganas de seguir conectados con el colegio de esta forma.

En mi caso particular noté que, al pasar los días, se iban conectando cada vez menos personas a las clases, lo que se hacía ver esa des motivación por parte de la mayoría.

En cuanto a los vínculos sociales muchos se perdieron al no vernos todos los días como solíamos hacer antes (en el colegio), pero tratamos de seguir conectados por las redes sociales y de vez en cuando salimos al aire libre para pasar un rato todos juntos.

En conclusión, creo que los jóvenes somos un grupo social los cuales peor la estamos pasando a nivel social y no se está teniendo mucho en cuenta eso. Las salidas constantes los fines de semana, las charlas en el colegio con nuestros amigos, las fiestas de egresados, los actos, etc, fueron quedando únicamente como recuerdos o como algo muy lejano. Y el colegio, era eso que ayudaba que la mayoría de estas cosas nombradas, se cumplan, más que nada por la unión de los vínculos ya que era algo habitual para nosotros/as.

Y un día volvimos…

La experiencia fue rara por el hecho que volvimos de a grupos de a 9 personas y pude ver a pocos de mis compañeros. También el colegio estaba muy vacío. Pero, para mí en particular fue lindo el hecho de volver a pisar el colegio, el cual concurrí durante muchos años y pensé que no iba a volver más. Cumplieron mucho todos los protocolos, por lo que nos sentimos seguros. Realizamos algunos juegos y hablamos un poco de todo el año y de nuestro futuro con respecto a la facultad.

En sí nos dividieron en 3 “burbujas” de a nueve personas y nos toca a todos horarios y días distintos para no cruzarnos y mantener esa distancia.

Pero bueno lo disfruté bastante porque le pude dar uso a la camisa y buzo de egresados y a su vez me reencontré con algunas compañeras y ver el colegio mínimamente por última vez en este último tiempo que nos queda de clase.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.