¡CUÁNTAS DUDAS SOBRE LA ESCUELA DE MI HIJ@!

Como padres, vamos en búsqueda de la MEJOR ESCUELA. O, al menos, algo que se le parezca.
Elegimos especialmente pensando en cómo son nuestros hijos, qué creemos que será el mundo en unos 15 años pero……. se filtra….. siempre se filtra la historia personal de los padres:
“No quiero una escuela muy grande, yo fui a una gigante y la pasé mal”
“ Prefiero una escuela bilingüe. Yo no tuve inglés y ahora estoy como loca aprendiendo”
“La escuela debe tener deportes. En mi escuela había y así hice un montón de amigos que sigo viendo”.

Creo que el primer gran paso es: aceptar que esto sucede y tratar de que no sea el eje que nos convoca a la toma de decisión de la escuelas de nuestros hijos.

Mi escuela fue mi escuela, no es la de mis hijos y hablamos de vidas distintas, de familias diferentes, de contextos que han cambiado, de otro momento histórico- cultural y de grandes cambios en educación.

Buscar la escuela para nuestros hijos es pensar en ellos, escucharlos, mirarlos, conocerlos…..

Te espero para acompañarte en esa búsqueda
www.claudiarosales.com.ar

ETIQUETAR A NIÑOS Y NIÑAS. ¿Qué esperan de mí?

¿Qué esperan de mí?

Me siento en una confitería y en la mesa de al lado están tomando el desayuno la abuela con la nieta. La niña tendrá 5 años.
La nieta juega con el celular de la abuela. La abuela hace pregunta que la niña contesta con sí o no mientras sigue jugando.

En un momento determinado, la pregunta de la abuela llama mi atención:
Abuela_ ¿Cómo se llama el nene que el año pasado siempre te pegaba?
Nena- ¿Que me pegaba…..?
Abuela- Sí, Manuela, ¿te acordás que había un nene que te pegaba todo el tiempo?
Nena- Mmmm. No me acuerdo.
Abuela- ¿NO TE ACORDÁS?????
La nieta comienza a pronunciar nombre de varones del jardín, uno tras otro y la abuela va respondiendo: “No, ese no”, sucesivamente.
Abuela- Voy a tener que preguntarle a tu mamá.

Fin de la historia
Todos sabemos (más o menos) la importancia que tiene etiquetar a un niño o a una niña.
Las personas construimos nuestra identidad en un proceso que atraviesa la vida. En la infancia vamos conformando la subjetividad y es de fundamental importancia la mirada de las personas que nos rodean; ellos serán nuestros referentes externos pues nos van mostrando qué es lo que la sociedad espera de nosotros.
Nuestros comportamientos se irán conformando de acuerdo a las expectativas de los que nos rodean especialmente cuando esas personas son importantes para nosotros, cuando tienen valor afectivo como son los vínculos familiares y los vínculos en la escuela. Los adultos colaboramos en la formación de la subjetividad de los niños y vamos ayudando a delinear las personalidades de ellos; algunos adultos con más fuerza que otros porque tienen más llegada a los chicos.

Etiquetar a un niño el “efecto Pygmalion” o profecía autocumplida, lo lleva a comportarse a la manera de lo esperado ya que va asumiendo esos modos y ubicándose en ese rol dentro de un grupo y respondiendo a lo que se espera como estudiante.

Los niños y niñas desarrollan su autoestima en función de eso que esperan de ellos las personas que les rodean, tanto para lo positivo como para lo negativo.
Tengamos cuidado con nuestros niños!!!! Ayudémoslos a crecer de la mejor manera

¿JUGAR POR JUGAR?¿JUGAR PARA APRENDER?

 

ESCENA EN UN BAR DE BUENOS AIRES.
Niño de 10 años con una carpeta y un libro abiertos. Mira por la ventana, revisa su celular.
Y el papá le dice: “dejá de jugar y hacé lo que tenés que hacer! dale, hacé la tarea!”

¿El juego es para pasar el rato? ¿Es para el tiempo que tenemos libre? ¿Es para cuando los chicos no tienen tarea? El para qué y el porqué del juego.
Y para comenzar diremos que….

El juego es un derecho. Es esencial en el desarrollo psicológico, afectivo y motriz. Contribuye a la formación integral, incluso del adulto y de la comunidad que es parte del juego.
El juego es una conducta espontánea y propia de la infancia. Cuando los niños juegan viven esta actividad como algo muy importante.
Permite que el niño se descubra y descubra a otros; con él explora, investiga, observa, imagina, crea, comparte, diseña estrategias, desarrolla el pensamiento lógico, táctico y estratégico, incorpora valores sociales, aprende a compartir compartiendo, entre otras tantas cosas.

¿Qué hace falta? Tiempo, espacio, compañeros o no, deseo de jugar, permiso
¿Qué posibilita? Y aquí vamos con un listadito inagotable: realizar anhelos, crear, tener mayor autoconfianza , conocerse un poco más, divertirse, expresar situaciones temidas, angustiantes o no deseadas , resolver conflictos, decir aquello que, a veces, no se puede expresar con palabras, soñar , expresar sus emociones (enojarse con las muñecas, proteger al osito para que no tenga miedo), hacer un túnel para resguardarse de algo y mucho más.

Estar atentos si algo nos llama la atención en el juego de los niños porque solo se pueden simbolizar situaciones vividas
El material no es indispensable. Es tan perjudicial el exceso de juguetes como un atracón de comida.
Si jugamos de chicos tendremos más posibilidades de hacerlo de grandes y si no lo hicimos, este es un buen momento para empezar!

EVALUACIONES FIN DE AÑO ¡S.O.S.!

Terminamos el año escolar y, los últimos meses, tenemos evaluaciones.
Tienen varias denominaciones según el nivel que se esté cursando:
Parciales, finales, evaluaciones, pruebas, pruebitas, testeos, etc.

¿Qué sucede en casa?
Los padres corremos ayudando, acompañando, buscando maestr@s particulares….
Leemos y releemos los temas en el cuaderno de comunicaciones tratando que no quede nada a la deriva.
Los whastapp explotan de mensajes, de incertidumbres, de idas y vueltas.
Tenemos más dudas que los estudiantes sobre los temas que van a rendir y, en muchos casos, no sabemos cómo ayudar o no tenemos tiempo.
Llega el momento de la evaluación y tratamos de que nuestros hijos están serenos, que no se sientan presionado.
Difícil por no decir imposible. La evaluación final o trimestral tiene todo ese bagaje que nos excede como padres.

Definitivamente, fin de año podría ser un momento de cierre, de compartir con los demás los aprendizajes, de armar un portfolio, de comparar cómo comenzó el año y cómo termina, de reconocer y cosechar un hermoso manojo de aprendizajes.

El tema es mucho más complejo y tiene muchas aristas a considerar.
Estamos simplificando la cuestión para permitirnos una primera reflexión.

EVALUACIONES DE FIN DE AÑO

Se acerca fin de año, quedan menos de un par de meses para que terminen las clases y estos momentos traen emociones diversas. En la escuela parece que todo sucede muy rápido en los finales: acto de fin de año, entrega de boletines, evaluaciones finales, reuniones de padres. Se agolpa el año entero en estos meses.
Y preparamos la evaluación de fin de año con toda la dedicación que podemos y pensando en integrar de la mejor manera los contenidos del año escolar.
Los comentarios respecto de estas evaluaciones son de lo más diversos:
– Es importante que puedan integrar todos los contenidos trabajados durante las clases
– Tienen que estudiar especialmente para estas evaluaciones porque son las más importantes del año.
– No es necesario tomar estas pruebas, todos sabemos cuánto aprendieron los chicos.
– Yo lo hago porque lo pide la dirección (o la supervisión)

Si nos detenemos un ratito y nos ponemos a pensar la utilidad de las pruebas de fin de año, el valor educativo (o no) que tienen y lo que provocan en los alumnos.

Alumnos que estudian para la evaluación
Padres que hacen “repasar” los contenidos y hacen ejercitar a sus hijos durante semanas para esa evaluación
Chicos que van a maestr@s particulares para practicar
Whatsapp de grupos de padres/ madres que van y vienen con mensajes, desde los primeros grados, relacionados con las evaluaciones
No se estudia para aprender, se estudia para responder a la evaluación
Pasar de año
Aprobar las materias

La idea de evaluar conlleva algunos interrogantes
¿Cuándo evaluamos?
¿Cómo evaluamos?
¿Qué es la objetividad en la evaluación? ¿existe?
¿se puede evaluar significativamente?
¿evaluamos para mejorar?
¿mejoramos al ser evaluados?
¿hay objetividad en la evaluación?
¿por qué buscamos objetividad en las pruebas?

No es nuestra intención llegar a una respuesta definitoria. Si no, abrir el debate.
Queda planteado el tema, entonces.