LA POLLERITA QUE ESTUDIÓ 24 AÑOS

LA POLLERITA QUE ESTUDIÓ 24 AÑOS

Cuando María Paz comenzó la escuela primaria compramos la pollerita del uniforme que, como vamos a ver en este relato, era de muy buena calidad. Se la compramos larga para que le durara unos cuantos años, por debajo de la rodilla y bien ancha.

A medida que fueron pasando los años, el ruedo siguió igual pero, como María Paz iba creciendo, la tía abuela Fina, le iba sacando tablitas y la pudo usar toda la escuela primaria.

Cuando llegó a secundaria, la pollera estaba implacable así que siguió usándola sin bajar el ruedo porque la moda era muy mini.

A medida de que pasaba el secundario, Fina le iba sacando una tablita más.

Termina la escuela y la pollerita estaba impecable.

Justo en ese momento, la prima de María Paz, Josefina, empieza la escuela primaria.

Fina se encargó nuevamente de cerrar todas las tablitas que había tenido que abrir a lo largo de los doce años que habían pasado.

Año tras año, se repitió la misma historia, con el ruedo y con las tablitas.

Josefina terminó la escuela secundaria y la pollerita, intacta.

La pollerita duerme en el cajón de los recuerdos.

 

LOS JUGUETES Y LA EDUCACIÓN

Entrevistamos a Mónica Mariana Kuclik, fundadora y presidenta de RONDI 

 

Mi esposo y yo teníamos una fábrica pero, todo lo que hacíamos, era para terceros.Trabajamos mucho para el área de  electrodomésticos. Desafortunadamente,  en la época de Martínez de Hoz en 1980/81 perdimos todo. Fue un momento muy duro y de mucha incertidumbre. Sin embargo, surgió la idea de crear nuestro propio emprendimiento pensando en enfocarnos en nuestra propia producción. Justamente, nuestros hijos eran chicos y para nosotros era prioritario su desarrollo y su bienestar lo cual estaba íntimamente ligado a poder producir juguetes de calidad que no solo fueran una invitación a momentos placenteros y de relajación sino que también fueran fuente de estimulación y aprendizaje.

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ecidimos armar esta empresa con la convicción de que podíamos crear esos productos y  presentarlos como una alternativa innovadora frente al concepto de juguete tradicional.  Por supuesto, fue un camino arduo de mucho esfuerzo y sacrificio pero viendo todo lo que hemos logrado, nos sentimos orgullosos de los productos que hemos ofrecido a lo largo de los años.

Tenemos una gran variedad de juguetes que responden a las diversas necesidades de los niños de hoy.  Nuestra gama incluye propuestas para estimulación temprana llamados “activity gym”. Sumamente enriquecedores para que los bebés y deambuladores disfruten explorando colores, sonidos y texturas y a la vez desarrollando sus habilidades motrices. Tenemos diferentes productos que habilitan el desarrollo de la movilidad y la autonomía como andadores, motocicletas, autos a batería y sillitas. También contamos con muchas propuestas para los juegos de rol como bancos de herramientas, cocinas, cochecitos y tocadores donde los niños pueden crear juegos imaginarios e interactuar con sus pares o sus familias. Todos nuestros juguetes están pensados para fomentar el desarrollo integral del niño en cada etapa de su infancia con la plena confianza en la calidad y confiabilidad de nuestros productos.

Los juguetes están realizados en plástico libre de ftalato y con materias primas vírgenes. Todos nuestros productos están aprobados por INTI y por el laboratorio de La Cámara Argentina del Juguete lo cual nos posiciona como una empresa que considera el bienestar integral del niño como prioridad.

 Cada juguete es un desafío inmenso. Esto implica un serio grado de responsabilidad ya que el hecho de jugar estimula de manera necesaria y significativa el desarrollo social, cognitivo y emocional de los niños. Por lo tanto, paralelo a las demandas del mercado es imperioso  conocer las demandas del niño como sujeto que utiliza al juguete como modo de expresión personal y herramienta de exploración del mundo externo ¿Con qué quiere jugar? ¿Qué colores le resultan más amigables? ¿Qué tipo de juguetes pueden aproximarse a sus necesidades para desarrollar su imaginación y creatividad? Este es el momento donde mediante trabajo colaborativo en la empresa, compartimos ideas y perspectivas para comenzar el fascinante camino hacia la producción de un nuevo juguete. Este proceso dinámico y creativo  genera una expectativa maravillosa en todos nosotros.

Se aprende con los juguetes ya que proponen numerosas habilidades fundamentales para el desarrollo de los niños y para  la práctica en la resolución de problemas mediante el planteo de diferentes hipótesis que ellos mismos formulan al interactuar  con ellos.

Con este objetivo de posicionar al juguete como herramienta facilitadora del aprendizaje formal y emocional, fabricamos productos que acercan al niño a la vida cotidiana y a su vez les proporcionen la posibilidad de estimular sus capacidades y fortalecer sus vínculos familiares para construir un ambiente de crecimiento sano, enriquecedor y positivo. El juguete acerca al niño no solo a sus pares sino también a su propio entorno familiar. Son productos que establecen puentes vinculares ya que imitan acciones que pueden observar en sus entornos y conectarse con actividades que ellos también podrán hacer luego. Por ejemplo: al jugar con la estación de servicio recrean la acción hecha por su papá o mamá al cargar  nafta o juegan con camiones y autos y ven cómo se transportan y luego ellos quieren jugar a ser transportistas.

Los diferentes tipos de juguetes apuntan a satisfacer las diferentes necesidades del niño de acuerdo al desarrollo madurativo del niño en cada una de las etapas.

Por ejemplo: los juegos de rol, el andador, motocicleta trabajan la motricidad, la coordinación y estimulan la imaginación. Por otro lado, los juegos como el metegol también fomentan el trabajo colaborativo y  la aceptación de las reglas en un juego. Las cocinas además de estimular la creatividad y la imaginación, dan la posibilidad de conocer recetas, compartir momentos de diversión con la familia, aprender de frutas y verduras. Los bancos de herramientas  ayudan a los niños a conocer diferentes usos de las mismas. También, muchos de ellos preguntan si pueden arreglar un enchufe o una lamparita en casa luego de jugar con dichos juguetes. La bañadera de la muñeca es espectacular ya que aprenden a cómo bañar  un bebé y luego lo aplican a ellos mismos.

Con toda la variedad de productos que hoy podemos ofrecer con sus increíbles posibilidades de juego, estoy fascinada con la transformación que se está dando más o menos desde hace tres años, las niñas juegan con la estación de servicio y los nenes llevan muñecos  en cochecitos de muñecas. Esto es una clara evidencia de cómo los cambios en nuestra sociedad se reflejan en el juego de los niños porque justamente es el juguete el objeto de apoyo donde el niño se revela en sus creencias y se manifiesta respondiendo al contexto donde está inmerso.

Muchos maestros  piden nuestros juguetes ya que son un excelente recurso didáctico y lúdico para poder desarrollar las capacidades de los niños y, por supuesto, una excelente fuente de placer ya que el niño necesita divertirse y encontrar placer en el juego que le permita aliviar tensiones para poder crear e generar infinidad de escenarios posibles para sus juegos de imaginación que luego aplicará en su realidad.

La inclusión del inclusivo en la escuela

La inclusión del inclusivo en la escuela

 Por Pablo Sigal

                                                                                                            Estoy en desacuerdo con lo que decís, pero                                                                                                         defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo

Evelyn B. Hall

 

Un fantasma recorre el mundo, el fantasma del lenguaje inclusivo. Amado y odiado con el mismo fervor, el fenómeno nos atraviesa en cualquier ámbito social que transitemos, desde la familia al club. Y la escuela no es la excepción. De hecho, es casi el centro del debate, ya que existe la idea de que la escuela es la institución responsable de transmitir “el buen hablar”, es decir, la norma.

De esta idea se desprende la más usual crítica al lenguaje inclusivo, que es la idea de que quien usa la “e” habla mal porque el hablar bien sería seguir las normas de la Real Academia Española. Sin embargo, la idea de un hablar bien y mal es solo parte de lo que llamamos prejuicio lingüístico: una cosa son las normas de una institución y otra es el uso efectivo que hacen los hablantes de la lengua, que siempre tiene una distancia de acuerdo a variedades sociales, etarias, regionales de la lengua.

De hecho, si fuera como dicen los detractores del lenguaje inclusivo, no existiría el fenómeno del “cambio lingüístico” y seguiríamos hablando latín vulgar. La lengua es, por definición, cambio; una forma lingüística es reemplazada por otra. Una vez que este cambio se consolida es la RAE la que lo incorpora como norma: es decir, primero viene el cambio y luego la incorporación. NUNCA es al revés porque no es posible imponer el cambio.

Ferdinad de Saussure describe este fenómeno, en su Curso de Lingüística General, como mutabilidad e inmutabilidad del signo lingüístico: nadie puede cambiar el signo y al mismo tiempo el signo cambia permanentemente. Un ejemplo muy claro de esto es que durante muchísimos años se trató de imponer el uso de “tú” tratando de eliminar o subyugar al “vos”. En la televisión, las películas y las telenovelas hablaban de “tú”; en la escuela las maestras obligaban a hablar de tú (y hasta hace muy poco tiempo el paradigma verbal era “yo/tú/él” y no “yo/vos/él”). Fue una lucha que se encaró con toda las fuerzas coercitivas del sistema educativo y de la cultura y, sin embargo, ningún alumno/a dejó de vosear. En cambio, hace algunos años, sin que NADIE se lo propusiera, el prefijo “re” pasó a tener también una función modalizadora, que introduce un cambio en la intención de la frase, convirtiéndola en una ironía o broma (“Esta nota es aburridísima, ah re”).

Esto nos lleva a sacar una primera conclusión: no hay nada puro en el lenguaje, no hay nada que defender, ya que el lenguaje se transforma sin la avenencia ni consejo de nadie.

Santiago Kalinowsky, miembro de la Academia Argentina de Letras y lexicógrafo, ha pensado con brillante lucidez que la introducción de la “e” en el sistema de géneros del español es un fenómeno retórico pero no de cambio lingüístico. Observar la aparición de una nueva palabra o el cambio de una existente en cierta comunidad etaria es una cosa que ocurre con frecuencia; ahora, producir un cambio consciente en la sintaxis o en la morfología, que se extienda a toda una comunidad lingüística de 500 millones de personas y que se convierta en norma, es otro cantar.

Entonces, decir que es un fenómeno retórico, es entender al lenguaje inclusivo como un fenómeno que busca hacer ver una situación social de injusticia. Esto no lo hace ni más ni menos importante, pero sí lo contextualiza y le da razón de ser como idea política del mundo, como acto transformativo en sí mismo y no en el lenguaje.

En esta idea podría estar la clave de cómo pensar el lenguaje inclusivo en las instituciones escolares, desde el inicial y primaria hasta el sistema universitario. ¿Por qué no permitir que cada uno/a exprese su visión del mundo como quiera? Por qué un/a docente o un/a alumno/a no puede decir “chiques”, expresando con ello su desacuerdo con el sistema patriarcal y binario que rige el mundo? Sería casi como prohibir una jerga, argot o cualquier otro sistema simbólico que exprese, de alguna forma, una posición sobre la propia existencia y el mundo. A esta altura ya entendemos que eso no provocará que las y los alumnos/as repitan la forma de habla del/ la docente pero sí podría llegar a introducir la pregunta por la desigualdad de género en el mundo, que sería una punta de lanza importantísima para pensar los contenidos de la educación sexual integral que son, como sabemos, obligatorios por ley.

Cada uno/a debería poder decidir cómo quiere hablar (y digo “decidir” porque eso es lo que debería ocurrir: elegir conociendo el sistema de opciones). La escuela es responsable de que los chicos y las chicas entiendan el sistema de géneros del español pero también tiene que ser responsable de que entiendan que hay una opción inclusiva que no responde a este. Es una reflexión lingüística pero sobre todo de tolerancia y subjetivación de las identidades.

Después estaremos los que criticaremos al lenguaje inclusivo por tibio e ingenuo ¿Por qué tibio? ¿Por qué ingenuo? Eso ya es asunto de otra nota.

EL CUADERNO DE CLASES

Por Claudia Rosales

Casi todas las personas hemos utilizado alguna vez un cuaderno de clases ( CC). Fue implementado en Argentina a partir del año 1920 como “cuaderno único escolar”. Todavía a fines del siglo XIX el papel, que era importado, estaba considerado un “bien de lujo”, lo que daba como resultado que fuera un recurso muy costoso para la labor escolar.

El CC es utilizado, actualmente, desde el comienzo de la escuela primaria hasta 4to o 5to grados, antes de pasar a la tan ansiada carpeta.

A través del cuaderno se evalúan cotidianamente lo realizado por los alumnos, se comprueba los aprendizajes. El CC permite evaluar las enseñanzas, los contenidos que se están dando. Estas miradas tienen connotaciones ideológicas, didácticas, psicológicas, sociológicas. El fracaso escolar asoma claramente en el cuaderno; quiénes acreditan, quiénes no. Es una manera pública de seguimiento.

Metiéndome de lleno en mi análisis, comienzo reflexionando: tuve que decidir qué cuaderno de clases seleccionar porque tengo frente a mí tres; cada uno corresponde a uno de mis tres hijos y a diferentes grados de sus escolaridades.

Por lo tanto, todos los cuadernos que tengo aquí tienen un valor emocional importante; me interrogan, me acompañan, me inquietan como madre. O, al menos, lo han hecho cuando mis hijos cursaban su escolaridad primaria.

Finalmente me decido por un cuaderno de 4to grado de Federico. Justo en ese año escolar cambió de escuela.

Cuaderno de Lengua.

Este cuaderno fue utilizado por Federico hace 20 años.

El objeto cuaderno de clases cobra valor, tiene valor mercantil para mí ya que es sobre lo que realizaré mi tesis. Escucho a madres y padres hablar de tirar los cuadernos y los solicito para mí.  No es un objeto que tenga valor comercial para el resto de las personas; tiene valor sentimental.

Este cuaderno tiene un valor especial porque, por lo que pude ver y comprobar, allí abundan las escrituras y los textos. Mi hijo siguió la carrera de periodismo en los que la lectura y la escritura están muy involucrados.

Comienzo la recorrida por el CC y quedo atrapada en un sinfín de emociones. Vuelvo a esa época, el cambio de escuela, nuevos espacios, compañeros y compañeras, nueva maestra, otras maneras de enseñar y aprender. Y también un uso distinto del cuaderno de clases.

Hago una primera mirada pasando las hojas sin detenerme en las actividades y me llama la atención la cantidad de fotocopias pegadas. Para poder hacer un seguimiento de lo que veo, tengo que abrir y cerrar papeles que fueron doblados y pegados. Veo páginas escritas también, no aparecen casi colores ni dibujos. Me detengo en algunas partes con varias hojas dobladas y pegadas y compruebo que las pruebas quedaban en el cuaderno, tal vez como registro de proceso, tal vez para que no se pierdan, tal vez como lugar donde padres y madres podrían encontrarlas con seguridad. El paso de las hojas permite sentir olores que se asemejan a los de los libros viejos y guardados. El color de las páginas está mostrando un tono “viejo”, amarillento.

Observo el cuaderno en sus generalidades y veo que la tapa, roja y dura, tiene una etiqueta de Los Simpson y que el papel “araña”, está descolorido y rasgado por partes.

Comienzo a mirar hoja por hoja y observo la constante de la ubicación temporal. Día a día se colocan las fechas: “Martes 7 de marzo” es lo primero que aparece en todo el cuaderno.

Si bien este CC le pertenece a Federico; si bien los textos son de él, la maestra ocupa un espacio en sus correcciones tomando lugar y protagonismo. En la página tres del cuaderno se puede leer el siguiente texto:

“Fede: la idea es muy buena. Pero…ojo! Al final mezclás los tiempos.

¿Cómo puede ser que salió corriendo pero un instante antes lo atrapó? Besitos. Cora”

La primera página del cuaderno tiene el nombre, apellido del dueño y aclara, “CUADERNO DE LENGUA”.

La última página del cuaderno tiene un mensaje de la maestra. A modo de evaluación del material, escribe:

“Fede: El cuaderno está MB.

Pero…

– No te olvides que se inventó algo que se llama MAYÚSCULAS.

Tratá de hacer la letra más grande y clara.

Corregí la ortografía

Cora” (al lado de la firma hay una carita feliz)

Cada día está separado del siguiente y del anterior con una línea larga, de margen a margen realizada con tinta azul lavable. Tantas cuestiones que la escuela sigue manteniendo como parte de lo instituido.

Las correcciones van desde una tilde, un MB hasta las notas redactadas como las que mencioné antes.

Se puede observar los avances, los aprendizajes y los contenidos que van trabajando, cómo va cambiando la letra desde un trazo confuso hasta rasgos claros y perfectamente legibles.

Un espacio fundamental ocupa la escritura de diferentes textos como literarios o recetas. Y otro espacio importante lo tienen los libros que se van leyendo y los análisis que se hacen sobre los mismos. Incluso hay cuentos completos fotocopiados y pegados.

Pienso en el lugar del cuaderno en la familia. Tal como lo expresé en el comienzo del trabajo, familia y escuela; familia y cuaderno; familia y aprendizaje.

Si bien en este cuaderno no se ve el encuentro entre ellos; no aparecen cuestiones tales como firmas de los padres o notas dirigidas hacia ellos, sabemos de la presencia que tiene en las casas.

Sabemos que hay un seguimiento para conocer los avances o retrocesos de sus hijos e hijas y para comprobar lo que se está enseñando.

El cuaderno de clases, ese objeto común y singular al mismo tiempo. Ese objeto que, las personas que atravesamos la escuela, recordamos con sentimientos encontrados. Páginas en blanco esperando ser llenadas.

Nuestro querido CUADERNO DE CLASES.

Fútbol y tecnología de la mano: Potrero Digital ofrece talleres de informática en Estudiantes de la Plata

El primer Potrero Digital y su escuela de oficios digitales abrió sus puertas dentro del club Estudiantes de La Plata a comienzos de septiembre y ya cuenta con 150 jóvenes que cursan Programación Web y Marketing Digital, y 400 chicos de 7 a 1 4 años que, cada sábado, participan de los talleres de programación de Videojuegos y Robótica en Picadito Digital.

Con un equipo de más de 10 docentes, Potrero Estudiantes comenzó los cursos virtuales gratuitos de programación web y marketing digitalLos alumnos también comenzaron a cursar Habilidades Socioemocionales e Inglés Digital, ambas materias comunes a las dos especializaciones.

Es parte de la iniciativa Estudiantes Innova que lanzó el club, un espacio para la integración del deporte, educación, tecnología y responsabilidad social, en alianza con Fundación Compromiso y Fundación Itaú.

Asimismo, y con la finalidad de fomentar el uso responsable de la tecnología, los más de 400 chicos de entre 7 y 14 años que cada sábado asisten a Picadito Digital, participan, junto a sus familias, de un ciclo de charlas tituladas “Cómo cuidarse en Internet” dictadas por especialistas de la organización Argentina Cibersegura.

Las charlas relacionadas con temas de ciberseguridad para familiarizar a los alumnos en temas vinculados a privacidad, vínculos y violencia se llevarán a cabo el 24 de septiembre y el 5 de octubreLa transmisión se realizó por el canal oficial de Estudiantes de La Plata en YouTube, por lo que quedó abierta a toda la comunidad.

Desde que comenzó Potrero Digital en Estudiantes de La Plata vemos día a día el entusiasmo y la predisposición de los chicos en cada clase y es una gran satisfacción ver la respuesta positiva que tienen estos incentivos en ellos, que hacen que se puedan plantear nuevos objetivos que antes les resultaban lejanos” afirmó Sebastián Verón, Presidente de Estudiantes de La Plata. Y agregó: “Es un orgullo para el club tener la posibilidad de sumarnos a esta iniciativa que abre puertas y brinda oportunidades para lograr que los jóvenes se formen y sean dueños de su propio futuro” 

Entrevistamos a Juan Jose Bertamoni, Director de Potrero Digital

¿Cómo y cuándo surgió la idea de Potrero Digital?

En 2018, Fundación Compromiso, Cooperativa La Juanita, y la productora MundoLoco (de Juan Campanella y Gastón Gorali), crearon Potrero Digital como un nuevo concepto educativo que brinda formación digital para poder lograr empleabilidad.

El primer Potrero nació en Laferrere, Partido de La Matanza, de la mano de Cooperativa La Juanita y gracias a un aporte inicial del Fondo Nacional de las Artes. Allí se construyó un espacio para que 40 alumnos por turno pudieran capacitarse en Programación, Marketing Digital, Comercio Electrónico, Inglés Digital y Habilidades Socioemocionales.

El segundo Potrero se inauguró en Morón, un año más tarde, de la mano de la Sociedad de Fomento Federal del Oeste. Como primer acercamiento a la comunidad, convocó a chicos entre 7 y 14 años para que se sumaran a Picadito Digital, un laboratorio de Programación Inicial de Videojuegos y Robótica. De esa forma, los chicos y sus familias pudieron familiarizarse con la escuela y sus especializaciones.

En 2020, COVID-19 aceleró el camino y Potrero Digital reconvirtió su propuesta pedagógica en 100% virtual a través plataformas tecnológicas. La pandemia aceleró un objetivo que Fundación Compromiso se había propuesto y que permitió que Potrero Digital creciera y se expandiera.

¿Cuáles fueron hasta ahora las experiencias y resultados?

Más de 3.000 alumnos (el 62% son mujeres) han participado de los cursos en oficios digitales de Potrero Digital dictados por 35 docentes en estos 2 años. De estos estudiantes, 1.300 fueron certificados y 500 están trabajando gracias a los conocimientos adquiridos.

El alcance de Potrero Digital llega a 35 puntos del país, 2 escuelas internacionales en Uruguay y Brasil y experiencias pilotos en Chile y México.

¿Con qué población trabajan y cómo se enfrentan en pandemia con la falta de conectividad?

Potrero Digital tiene como objetivo acercar capacitaciones en oficios digitales a jóvenes mayores de 16 años con escasas oportunidades para lograr su integración social y su incorporación al mercado laboral a través de la tecnología, provocando un cambio cultural en las comunidades.

Hoy ha logrado transformarse en aquella red de capacitación digital que quería ser, con alumnos distribuidos a lo largo y ancho del país. La pandemia acercó a muchísima gente gracias a la virtualidad de nuestros cursos, pero también porque la cuarentena dejó a mucha gente con empleos informales sin trabajo y con la necesidad de formarse y prepararse para un escenario laboral donde la tecnología se vuelve una herramienta excluyente.

Frente al contexto de aislamiento social por la pandemia actual, para nosotros es clave poder contribuir con un elemento vital para la sociedad como lo es la educación.

En este contexto, se vuelve más necesaria que nunca la alianza entre organizaciones y empresas con un objetivo común enfocado en las próximas generaciones y su posibilidad de desenvolverse en el mundo. Trabajamos para brindar a los jóvenes nuevas experiencias, expandir sus conocimientos y facilitarles las herramientas digitales claves para desarrollarse a nivel laboral.

¿Cómo surgió la idea de hacerlo con Estudiantes de la Plata?

Estudiantes de La Plata representa un hito para Potrero Digital: es la primera escuela de oficios digitales dentro de un club de fútbol. En el marco del programa Estudiantes Innova, se generó la alianza con Fundación Compromiso para ofrecer a su comunidad la posibilidad de ser parte de una escuela de oficios digitales que busca la inclusión social a través de la tecnología.

 ¿Quiénes son los docentes? ¿Lanzan convocatorias para sumar nuevos docentes a los cursos?

Los cursos son dictados por profesionales formados por las empresas más reconocidas en sus áreas de expertise (Digital House, Icana, Escuela Da Vinci, Google). Ofrecen a los alumnos una certificación que, en poco tiempo, los habilita a insertarse en el mundo laboral, ya sea a través de una empresa o impulsando un emprendimiento propio.

También contamos con un Programa de Formación de Formadores en 5 tramos técnicos. Los alumnos egresados de Potrero Digital se convierten en docentes y facilitadores.

¿Qué respuesta hubo hasta ahora de parte de los chicos?

La respuesta de los alumnos es fantástica. Potrero Digital ha logrado consolidar una mística, una identidad propia en la que se destaca el compromiso, la solidaridad, el compañerismo entre los alumnos, aún en contexto de pandemia y siendo el modelo 100% virtual. La verdad es que nos sorprende el nivel de interacción y de enriquecimiento mutuo que se genera en cada trayecto. Eso es algo muy notable que día a día nos sorprende y nos estimula.

A modo de anécdota puedo contar que hace dos semanas hicimos nuestra reunión informativa para sumar nuevos alumnos al Potrero exclusivo de la ciudad de Mendoza, que llevamos adelante en alianza con el municipio Mendoza Ciudad, el Banco Supervielle y dos organizaciones sociales (La Favorita y El Arca). En dicho encuentro y de manera espontánea, sin que nosotros supiéramos, los alumnos que egresaron del primer cuatrimestre ingresaron a la reunión para recomendar a los ingresantes los cursos de Potrero Digital. Allí, destacaban el compromiso de los docentes, el apoyo permanente, la respuesta, la tutoría, el seguimiento, la entrega de equipamiento para aquellos que no lo tuvieran para poder cursar, etc. Fue una grata sorpresa para nosotros y un reconocimiento.

¿Pueden ampliar un poco más sobre los contenidos?

Potrero Digital consta de los siguientes programas de capacitación, que buscan aprovechar las oportunidades comerciales emergentes:

  • Soporte de tecnología. Desarrollado en alianza con Cisco NetAcademy.
  • Marketing Digital. Desarrollado en alianza con Google Argentina.
  • Comercio Electrónico. Desarrollado en alianza con Mercado Libre.
  • Programación. Desarrollado en alianza con Digital House.

Cada curso incluye las siguientes materias obligatorias:

  • Especialización técnica
  • Habilidades Socioemocionales
  • Emprendedurismo con JP Morgan
  • Inglés Digital con Icana y British Council

 

Un Parque , todos los parques

 

Decir parque es decir infancias. Rondas y cantos. Piedra libre y escondidas. Caminos y bicicletas. Arena y toboganes. Árboles y bancos de madera.

La mirada se extiende, el horizonte también, caminar , andar , mirar  y jugar todos verbos para conjugar enteritos en  territorios de infinitos verdes.

Un parque, como un patio inmenso, donde el aire, el sol y los cielos se dan cita e invitan  explorar, especialmente  con la mirada,  en estos tiempos pandemiales y  a través de todos  los sentidos en otros momentos.  Volver a observar lo conocido y asombrarse por hallazgos desconocidos. Parpadear, alejar y acercar las miradas.

Un parque, espacio descubierto (sin techo) para  redescubrir, un lugar  a la intemperie donde la lluvia, el sol, la brisa, el  frío y/ o el calorcito dejan sus propias huellas.

Un parque, como un libro, nos lleva a mundos posibles e imposibles, a leer  las nervaduras de las hojas de los árboles, los caminos de las hormigas y los puentes levadizos de los aleteos de las mariposas. Leer en diferentes direcciones, hacia arriba, hacia abajo y hasta en forma oblicua o siguiendo el contorno de un dibujo como en los caligramas ondulantes. Una narrativa propia que puede conjugar la realidad y la imaginación.

Un parque, como un tejido de innumerables  verdes enlazando hilos de naturaleza. Nidos y ramas, arbustos y herbáceas, cortezas e insectos.

Una trama de historias horizontales y verticales, donde se entrecruzan texturas, que en estos tiempos de pandemia invitan a tocar con la mirada.

Parques como patios, como libros y como tejidos que  ofrecen espacios para recorrer  y respirar,  para amar y armar.

Algunos parques, además, desarrollan un proyecto educativo, ofrecen o convidan  su patrimonio a las/os niñas /os y lo trasforman en un espacio para enseñar y aprender. Cual museo vivo reciben a las infancias con los brazos y los corazones abiertos de par en par dando la bienvenida a las nuevas generaciones, a las y los docentes y a las familias!!  Tal es el caso de nuestro Parque Avellaneda.

Un Parque educador en la ciudad de Buenos Aires

El «Parque Avellaneda» es un espacio verde y público del sudoeste de la Ciudad Autónoma de Bs As. Posee una forma de organización singular y única: gestión asociada y planificación participativa, consolidada en la ley 1153.

Público, significa de todos y todas, no significa no de nadie.

A fin de favorecer la apropiación social de este espacio público y para facilitar el conocimiento, valoración, disfrute, el cuidado y la transformación del patrimonio del parque (lúdico, artístico, histórico y natural) se despliega el proyecto educativo Aulas a cielo abierto.

En este marco se desarrollan paseos pedagógicos, jornadas temáticas y actos escolares tanto para nivel inicial como para primaria Además, en diversos momentos del año, se realizan  las EMIS (Encuentros de mejora Institucional) con escuelas que abordaban contenidos relacionados, verdaderos espacios de encuentro, diálogo y construcción de saberes entre docentes de grado y/o salas y las educadoras del Parque.

Este proyecto que considera al parque como un sinfín de aulas abiertas cumplirá el año que viene 20 años!

El Parque en casa

Durante estos días de pandemia debemos quedarnos en casa por eso queremos compartir con ustedes los diversos recursos digitales que preparamos para llevar el Parque Avellaneda a cada casa y por qué no  todos los parques a todas las casas. A su vez para acompañar las primeras salidas posibles, siempre esperanzadas porque la pandemia pasará y podremos volver a  encontrarnos presencialmente. La humanidad toda tiene la oportunidad de humanizarse siempre, más en estos días.

Las educadoras de Aulas a cielo abierto desarrollamos contenidos virtuales, como forma de convidar saberes y experiencias.  Una base de confianza y respeto hacia las escuelas en estos tantos años fue el escenario propicio para crear colectivamente estos recursos. Los mismos anidan en el blog institucional. Allí  es posible disfrutar cada una de las entradas semanales que abordan el amplio y diverso patrimonio del Parque Avellaneda.  Convidamos estos recursos como el pan sobre la mesa, para que las y los docentes elijan, amasen, recreen y hagan rodar.

parqueavellanedaparqueeducador.blogspot.com.ar

Cada recurso es una invitación amplia y entusiasta, no sigue un orden prefijado pero sí criterios enlazados con las posibilidades del patrimonio integral del parque y la experiencia de estos años los saberes construidos y las posibilidades de las tecnologías que hoy. Una propuesta que congrega tiempos no alterados ni acelerados  para compartir estas mañanas y tardes  de pandemia. Algo así como  abrir un libro, salir al patio y  tejer esperanzas.

 

*1. Avistar aves desde casa

Tres  videos secuenciados sobre cómo observar aves desde la puerta de casa, la terraza y/o el balcón.  Allí a partir de las voces de niñas y niños se ofrecen pautas para observarlos, encontrar diferencias y similitudes, observar que sus alas son de diferentes colores aún en un mismo ejemplar! Desde casa, mirar los cielos y avistar aves. Disponer la mirada y desplegarla. Escuchar cantos y llamados. Admirar  vuelos y   aleteos. Reconocer nidos de barro, de ramitas y más!

 

*2 Ecos de mariposas

Las mariposas como ejemplos de transformación que inspiran esperanza. Las propuestas  amalgaman un abordaje desde distintas disciplinas (biológicas y artísticas). Incluye cuidadas invitaciones para apreciar obras de arte contemporáneo relacionadas con los vuelos de las mariposas.

 

   *3. Árboles de aquí y de allá

https://view.genial.ly/5eecfedd7909490d6a83b71a/presentation-arboles-de-aqui-y-alla

Un libro digital e interactivo. En cada una de sus páginas se abren a nuevos mundos para conocer y diferenciar árboles de diferentes países y continentes, también para explorar relatos sonoros sobre semillas, hojas, cortezas y más!

*4. Exploradores con barbijo

https://view.genial.ly/5eff7417462f080d9ff02a43/guide-clubdeexploradoresconbarbijo

Una novedosa propuesta para acompañar las primeras salidas permitidas. Entre cuentos, planos, expediciones virtuales y hojas de hallazgos invitan a disfrutar y mirar con otros ojos los espacios cotidianos. Preparada especialmente por estudiantes del Instituto de Tiempo Libre y Recreación en el marco de sus prácticas en Aulas a cielo abierto.

 

*5 Artistas en casa. (Junto con el área de educación artística del Complejo Chacra de los Remedios)

Cuatro bellos y cuidados videos que invitan a apreciar pobras de arte contemporáneo, como así también  a dialogar con los y las artistas.

 

*6 Infancias en el Parque

El color sepia se hace presente en esta galería de imágenes y textos producto del cruce entre fotografías documentales pertenecientes al acervo de la Sala de la Memoria de La Casona de los Olivera y el Informe de la Colonia de Vacaciones para niños débiles del Parque Avellaneda de 1920 (escrito por Juan C. Vignotti y publicado en el Monitor de la Educación Común el 21/5/1921).
A partir de fragmentos visuales e informativos, se reconstruyen las  rutinas de la niñez en aquellas primeras décadas del siglo XX. Las preguntas que enlazan tiempos pretéritos y actuales invitan a reflexionar las permanencias y los cambios.

Un saludo a toda pregunta

Todas las  propuestas están atravesadas por las pedagogías de la pregunta y de la ternura, buscando en estos días humanizar las pantallas, brindar recursos recreativos y creativos, han sido creadas participativamente.

Hasta tanto se vuelva a colmar el Parque Avellaneda de infancias, continuamos desde la virtualidad consolidando las redes con las escuelas, los docentes y las infancias, trabajando desde casa, con la esperanza activa de construir un mundo más humano, solidario y justo.

Sabemos que muchas de estas propuestas pueden contribuir a indagar otros parques, que a la vez sean  patios, textos y tejidos.

Patricia Guijarrubia

Conformamos el equipo de Aulas a cielo abierto 2020 : Ana Luz Chieffo, Andrea Bontas, Marina Orecchio, Natalia Sol Gonzalez, Florencia Picyk, Susana Cantore , Romina Sppagiari, Felicitas Piñero, Federico Murano, Jimena Alsina, Ornella Giardone y  Patricia Guijarrubia (Coordinadora). Formamos parte del grupo de trabajo educación de la Mesa de Trabajo del Parque Avellaneda.

 

Vacaciones de invierno en casa. Entonces, ¿qué hacemos?

 

Para los padres y madres (o con quienes estén  en casa los estudiantes) es un nuevo acomodamiento. No hemos vivido situaciones similares, serán nuevas maneras de convivir.

¿Las tareas?

No es tiempo de hacer “tareas” ni de “completar el cuaderno”. Son momentos de descanso, necesario para nuestros chicos. Necesario para poder retomar la segunda parte en este año tan especial. Nuestros niños seguirán aprendiendo. Aprender distinto, sin exigencias, más tranquilos, más relajadas.

Porque podemos pensar el cuaderno no para ser completado, sino como centro de estudios, lugar para experimentar, donde se puede probar, tener errores de aprendizaje, continuar, ir y venir y dejar de pensarlo como ese lugar que tiene que estar prolijo, subrayado, pintado.

 

Reencuentros

Entonces, volviendo a este tiempo de descanso, comunicar claramente a nuestros niños y niñas que los padres siguen con sus actividades, que no están de vacaciones. Buscar juntos momentos para compartir planificando o de manera imprevista, a través de una receta, un juego, un chiste, un video y más.

Ese rato de compartir puede durar mucho o poco, no es cuestión de tiempo, es la intensidad lo que vale. Pensemos en nuestros recuerdos con nuestras familias. No siempre son aquellos que duraron. Muchas veces son pequeños momentos que hemos disfrutado y hoy recordamos.

 

Y solos, ¿qué harán?

En principio, dejar a los chicos tranquilos, libres de horarios y actividades escolares. Podemos dar ideas de actividades para hacer y, luego, dejarlos libres. El material de descarte es de una riqueza impensada para los juegos.

El aburrimiento es parte de la vida, también, y permite creatividad. Si es necesario, poner horarios para las pantallas.

Y, finalmente,

Estimular y elogiar el juego, el proceso, los resultados.

Escuchar con los oídos y con el alma.

Madre y diagnósticos

 

Cuando me pidieron que escriba sobre mi experiencia como madre, me encantó la idea; pero al pasar los días lo encontré como un desafío increíble. ¡Cuántas diferencias hay entre lo que una quiere ser como madre y lo que realmente puede hacer con ese título! Por un lado, está lo que una PIENSA que podría hacer o compartir con sus hijos o hijas, por otro, lo que el día a día y la experiencia te complican o limitan y por otro, lo que la misma naturaleza trae con ese niño o niña para vos. Sí, leíste bien, creo que la naturaleza nos guía en eso también y de nuestro hijos e hijas tenemos muchísimo que aprender, en realidad de todos los niños y niñas tenemos que aprender.

Mi marido, Mariano, tiene dos hijas de un matrimonio anterior, así que mi desafío materno comenzó antes de tener mis propios hijos. Esa parte es complicada en algunos aspectos, sos “como madre” con las reglas y acuerdos de tu hogar, pero traen otros de la casa donde viven con su mama. ¡OJO! Cada acuerdo, cada costumbre, cada idea, todo debe ser respetado y charlado ya que en cada casa pueden variar y para los niños/as todas deben ser validas o ponerse de acuerdo entre padres para que algunas cosas sean en común.

Allá por el año 2010 nació Nico, nuestro hijo mayor. El embarazo y el parto fue todo muy simple, nunca tuve malestares ni complicaciones, de las tres falsas alarmas que indicaba la obstetra jamás me enteré y nació en un abrir y cerrar de ojos por parto natural. Jugamos muchísimo, aprendí a dar la teta y cambiar pañales. Nico tenia muchísimo reflujo (vomitaba mucha cantidad y repentinamente), así que buscar un maternal para que se quede mientras yo trabajaba era muy difícil, pero yo debía volver al trabajo. Un día una osteópata amiga nos dijo que lo llevemos, que hay una pequeña maniobra que no les hace daño ni genera dolor que hace que no tengan más reflujo. Nos explicó que, a veces, de la fuerza que hacen durante el parto natural, queda presionado el nervio digestivo entre las vértebras de la nuca. ¡Lo llevamos, le hizo como un masajito y no vomito nunca más!!! Yo trabajaba en microcentro y encontramos un muy buen jardín maternal en el barrio de San Telmo, donde hizo sus primeros cuatro años de escolaridad. Transcurriendo el 2012 nació Mora, nuestra niña más pequeña; con ella sí, tuve reposo todos los días hasta que volvía mi marido con Nico del jardín y del trabajo, ahí los doctores me habían permitido levantarme un par de horas para hacer merienda y jugar un ratito.

De a poco comenzaba una odisea que en mi imaginativo de madre nunca estuvo. En sala de dos había un niño que todo el tiempo agredía a Nico y él no se defendía. Nosotros, como padre y madre, nos enteramos casi finalizando el año. Una maestra le había dicho varias veces “DEFENDETE”, ¿es correcta esta terminología dicha a un niño de 2 años? En el momento no nos pareció grave. Al año siguiente el niño que lo agredía ya no estaba y Nico se defendía y defendía a sus compañeros de todo lo que le parecía injusto reaccionando o empujando. Nos empezaron a citar del jardín. “Nico hizo esto, Nico aquello, Nico golpeo a tal, Nico rompió el dibujo de tal otro”, etc. A mitad de año consultamos una psicóloga quien comenzó a ver a Nico y a nosotros, fue en varias oportunidades al Jardín a ver y charlar con las maestras y entre todos fuimos viendo que no era LO QUE NICO HACÍA, sino que el simplemente SE DEFENDÍA, O DEFENDÍA  A SUS AMIGOS/AS. Es por esto que hago hincapié en la terminología con la que hablamos a los pequeños/as.

Cuando debían pasar a sala de 5 y sala de 3, decidimos que era momento de cambiarlos a un jardín donde puedan continuar la primaria con sus compañeros/as y que estuviera más cerca de casa (vivimos en Hurlingham, provincia de Bs. AS.) así podrían jugar con amigos y amigas días de semana y no depender del fin de semana para que los podamos llevar o traer. Los inscribimos en el Jardín LA RANA JUANA, donde tuvieron amigos y docentes excelentes. Cambió por completo nuestra logística diaria, ya que el jardín era jornada simple y al mediodía volvían con la combi para que en casa los reciba una señora que les hacía la comida y estaba con ellos hasta que llegaba yo del trabajo a las 17 hs aprox. Ese año, nos citaron por Nico algunas veces, pero nada importante ni imposible de resolver por la docente. De todos modos, nos aconsejaron cambiar de psicóloga porque había temas que por ahí la actual no podía resolver o ya estaba estancado el tratamiento (a veces sucede). Así que todo ese año fue a una nueva psico. Al año siguiente comenzaba 1º grado de la escuela primaria, TODO UN DESAFÍO para cualquier niño/a. Tanto la psicóloga como nosotros considerábamos que sería bueno acompañarlo con tratamiento en ese momento de tanto cambio; en ese último año de jardín vimos todos que le costaba muchísimo manejar sus frustraciones, no podía soportar un juego sin enojarse por estar perdiendo antes que esto suceda (cuando de más chico no se enojaba por perder en lo más mínimo y justamente lo poníamos como buen ejemplo ante situaciones de enojo de primos o amigos).

La primera semana de ese primer grado de escolaridad primaria nos cita la maestra. Fuimos y charlamos con ella, nos comentó algunas situaciones de discusiones con los compañeros. La pusimos al tanto del tratamiento con psicóloga y le comentamos que en nuestra experiencia Nico suele defender a los compañeros/as o reaccionar de mala manera cuando acumula muchos ataques hacia sí mismo. Así que le pedimos que por favor prestara especial atención a qué había sucedido un rato antes de que el reaccionara. Esto nunca sucedió, nunca le importo el niño ni los demás niños de la sala. Tenía un curso de 31 alumnos a los cuales no les podía prestar atención ni lograr que ellos le prestaran atención a ella. Nos comenzaron a citar cada una semana siempre con que Nico había hecho algo distinto. De a poco y probando distintas estrategias desde casa y con la psicóloga, logré que en vez de preguntarle qué sucedió o leerle la nota que ponía la docente o la directora ME CUENTE ANTES DE DORMIR ALGO DE LO SUCEDIDO. PARA NOSOTROS UN PASO SUPER IMPORTANTE, ahora lográbamos tener la versión del niño. Con esta información cada nota que llegaba respondía en el cuaderno para que sepan que sucedió realmente y en algunas oportunidades lo iba a plantear directamente en reunión con la docente y la directora. De cada uno de estos encuentros salía, prácticamente, llorando, agotada, angustiada; no creían en la versión del niño, no les importaba lo que él tenía para expresar, para decir o como había actuado en defensa de lo justo. Si esto nos sucedía a nosotros en la reunión ¿escucharían su versión antes del reto? ¿preguntarían que sucedió antes de atacarlo?

Con el pasar de las reuniones fuimos respondiéndonos esas preguntas, efectivamente no preguntaban a los niños que sucedió, no los dejaban dar su versión de los hechos y cuando nosotros explicábamos lo que según el niño había sucedido nos decían que era mentira y que la razón la tiene el/la docente.  En este punto me detengo para expresar que nosotros desde el comienzo del maternal siempre fuimos de confiar y creer en las/los docentes a cargo, son los que deberían mediar y ayudar a los niños todas las horas que pasan en el establecimiento educativo, pero hay un punto que aprendimos que primero hay que creer en el niño también, sin llegar a atacar (como hay muchos casos) al docente, pero dialogando sobre lo sucedido. El establecimiento tiene que dar lugar a respuesta y opinión por parte de los padres y del niño también.

Ese año, luego de muchas reuniones con directora y docente, muchos ataques de su parte al niño y a nosotros ya como adultos responsables y diciendo sobre todo en una reunión de padres que _” LOS PADRES QUE LLEGAN DEL TRABAJO A LAS CINCO DE LA TARDE NO SE OCUPAN DE SUS HIJOS” _ cuando todos sabemos que no es un tema de horarios, nosotros estábamos disponibles para ellos siempre, mucho más que algunos casos donde físicamente estaban todo el día en la casa con el niño.

Ya teníamos sentimientos encontrados, enojos y frustraciones de todos, no sabíamos ya si el problema éramos nosotros, si eran los niños o si era el mismo colegio. Ya no sabíamos para donde correr, la psicóloga de Nico en sesión lo veía bien y consideraba que el problema era el colegio, pero él quería a sus amigos y no manifestaba malestar. Se había acostumbrado a esa situación, a ser él el culpable, según el colegio, de todo lo que sucedía en el grado. Decidimos consultar a una especialista la licenciada Claudia Rosales, quien luego de algunas entrevistas nos recomendó cambiarlo de colegio. Nos ayudó a buscar que otros colegios de la zona podrían ser favorables para él.

Al año siguiente comenzó en el COLEGIO ERNESTO SABATO, Mora cambió al jardín de este mismo colegio porque no podríamos tener a uno en cada establecimiento. A la par de todo eso yo deje mi trabajo en relación de dependencia, ya que allí estaba todo muy complicado y no comprendían mi situación de lejanía y ocuparme de los niños. Mi marido colaboraba muchísimo y él iba a todas las reuniones de padres, pero al regresar eran horas y horas con la tarea y con las malas notas que venían en el cuaderno, así que consideramos que esta era la mejor opción. Yo ya estaba pasada y agotada mental y físicamente.

En el nuevo colegio nos entendieron y acompañaron desde un principio. Nos recomendaron, una vez más que cambiáramos de psicóloga, al charlar con la que lo estaba atendiendo ella nos comenta también que hay algo que ella no está pudiendo ver y prefiere delegar a ver si otro/a profesional llega a otro punto… F

uimos a una psicóloga que nos recomendó el colegio, pero sin muchas referencias. Ella lo vio 5 sesiones y diagnostico ASPERGER. Con ese diagnóstico comienza una gran etapa, muchos miedos, búsqueda, investigación, incertidumbre. Nos dice que el asperger es una rama del AUTISMO pero que pueden socializar, de otro modo. Que suele ser en niños super inteligentes (como es el caso de Nico) y otras tantas explicaciones. Al comentarle a mi psicóloga me explica que para dar fehacientemente ese diagnóstico tiene que derivar primero a neurología o psiquiatría para hacer estudios ya que esos casos tienen un componente biológico cerebral. DE TODOS MODOS, LA PSICOLOGA DE NICO HABIA MANDADO SU INFORME CON DIAGNOSTICO AL COLEGIO. ESO NO SE HACE HASTA NO TENER LA SEGURIDAD DE LOS HECHOS, LOS DIAGNOÓSTICOS DE LOS NIÑOS SE ESCRIBEN EN LÁPIZ Y SIN PRUEBAS NO LO PODÉS DIVULGAR POR EL MUNDO. ¡LA GENTE ETIQUETA Y NO ESTÁ BIEN!

Por suerte para nosotros, la maestra que le toco ese año era una MAESTRA con todas las letras y en mayúscula, se preocupaba por cada niño/a, por como aprendía cada niño/a, cuando tuvimos la reunión sobre el diagnostico de Nico se mostró muy dispuesta a colaborar y así fue. Ella, al igual que nosotros, investigamos y nos fuimos pasando información sobre el tema, que puntos del diagnóstico coincidían con el niño y cuáles no, los que coincidían tomábamos referencia para investigar cómo ayudarlo en esos puntos y a los que no, los omitíamos. Paralelo a esto tuvimos la consulta con SU neuróloga (habíamos llevado a Nico allí al año de vida porque se despertaba como acalambrado y encontraron una gran anemia en el) ella nos explica que ciertas reacciones pueden tener que ver con una enzima que falta a raíz de su anemia pero que de todos modos consideraba derivarnos a PSIQUIATRA.

NOS MORIAMOS DE MIEDO, le pedimos que nos recomiende a alguien, no queríamos que lo mediquen porque sí, por solo ser psiquiatras, queríamos que realmente vean qué pasaba y cuál era el problema. No derivó, no estaba la doc. en nuestra obra social pero afortunadamente hacia reintegros, nos quedaba muy lejos de casa, pero por suerte atendía sábados. Con tal de llegar a alguien de confianza ya íbamos hasta la quiaca si era necesario. La psiquiatra le mando ciertos estudios y test de inteligencia y de motricidad, todos ítems para definir un diagnostico o ver que sucedía.

Ella desde el primer minuto que conoció a Nico, dijo que no tenía ASPERGER ni por casualidad.  Luego de meses de estudios y que en paralelo íbamos ayudándonos y ayudándolo la maestra y nosotros con lo poco que habíamos investigado sobre un diagnostico ERRÓNEO, pero del cual algunos puntos coincidían y nos ayudaba a mejorar, la doc. nos dice que tiene TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), pero que está muy al límite de eso, que son muy pocas las cosas a trabajar y que ella simplemente escribe un diagnóstico para poder ver en qué puntos debe trabajar el colegio y las profesionales. Nos envió a que durante dos años Nico asista a Terapia Ocupacional (donde lo ayudarían a acomodarse en el espacio, y con la motricidad), a psicopedagogía y a psicología.

 Acá nos encontramos otra vez con un gran dilema, queríamos cambiar de psicóloga, ya que la anterior simplemente había dado un diagnóstico sin medir consecuencias, pero ¿sería bueno otra vez el cambio para Nico? Y nosotros ya estamos agotados de todo esto también. Sentíamos que no podíamos más, había que darle un lugar a Morita también, con quien yo aprovechaba el rato de terapia de Nico para jugar una hora en la plaza sola con ella. Teníamos mucho miedo, miedo de los diagnósticos, miedo que de repente el colegio deje de ayudarnos humanamente, miedo de sumarle terapias, miedo que nada mejorara, angustia de que todo lo que veníamos haciendo desde hace años nada llevaba a ningún lado y simplemente paseábamos por psicólogos que no nos ayudaron (aunque en el momento de cada uno parecía que sí), en mi caso se sumaba la incertidumbre y  miedos de haber dejado el trabajo en relación de dependencia, querer armar mi emprendimiento pero que todo esto no sirva de nada si todo seguía igual. Alquilen dijo una vez que los cambios no son ni buenos ni malos, son cambios y siempre sirven para algo.

Buscamos donde podría hacer las terapias indicadas, en provincia no hay casi nada por la obra social, y en lo posible queríamos que fuera en un solo lugar así el tratamiento sería más efectivo.

Llegamos a un centro llamado AUKAN, a 30 cuadras de casa donde lo atienden las tres profesionales, incluso le buscaron un horario para que pueda ir a las tres terapias de corrido en un solo día. Parecía mucho ya que son tres horas (una con cada una) pero el disfruta de sus actividades libremente el resto de la semana y concurrimos al establecimiento solo una vez. Va contento y disfruta de sus sesiones, incluso ahora con la cuarentena hicieron a elección y necesidad de cada niño charlas por video llamada, las cuales el disfrutó con mucho entusiasmo. En la psicóloga algunas sesiones nos citan a nosotros papa y mama, porque un niño no es un ente aislado, trae una historia consigo, una historia que ya traíamos los adultos/as, aunque no fuera propia, sino también traída de nuestros progenitores y así se van sumando pesos en la mochila de emociones y respuestas de cada uno/a.

Muy contentos con el nuevo centro de tratamiento nos encontramos con que para la obra social psicología y psicopedagogía salen del mismo límite anual, el cual completas a los pocos meses de tratamiento. Tuvimos que ir al hospital a solicitar el turno para la junta médica y entrega de CARNET UNICO DE DISCAPACIDAD para que la obra social nos cubra el total del tratamiento. ¿Porque llegar a esto simplemente por burocracia y caprichos de la obra social? ¿Qué implica esto? Correr todos los octubres para juntar los papeles que le obra social te pide presentar en diciembre para cubrir las prestaciones desde enero o febrero, ir a llevarlos en tiempo y forma y que siempre se les ocurra que falta algún papel o que algo no está firmado por la persona correspondiente, que todo debe estar dentro de las fechas que ellos consideran y en el formato que ellos lo envían. Desde el primer momento en casa se planteó como un tema meramente burocrático, así que por suerte en Nico no tuvo ningún impacto social.

Poco a poco, mes a mes, con terapia y fundamentalmente con modificaciones nuestras como adultos, de las docentes con todo su apoyo y de la voluntad que pone el también, sale adelante, cada día, maneja mejor sus enojos y frustraciones, aunque no va a dejar de tenerlos nunca porque los tenemos todos, no pretendemos cambiar ni su forma de ser, ni de pensar ni de comunicarse, simplemente ayudarlo a modificar las acciones que dañan tanto a otros como a sí mismo.

Este año cambió de colegio por un tema económico nuestro, a una escuela pública (como hemos querido todas las veces que los cambiamos, pero las vacantes no nos lo permitían) y otra vez nos enfrentamos a cambios y miedos. Pero nos dimos cuenta que eran nuestros, no de ellos. Ni de Nico, ni de Mora. Venimos de dos experiencias totalmente opuestas en los dos colegios y los miedos son muchos. Por suerte en lo que va del año se hizo amigos, son pocos en el curso y adora a la seño. La misma me comentó dos episodios, pero los resolvieron charlando juntos. Y así debería ser y haber sido siempre, escuchando y observando toda la situación desde el/la docente, confiando en los niños y las niñas. Y si algo, realmente no se puede resolver, citar a la familia.

Desde mi lugar, amo ayudarlos con lo que no comprenden del cole o con investigar para la tarea. Pero en este caso cuando sé que lo puede hacerlo solo y lo único que recibo es un NO PUEDO a los gritos, al rato un enojo, al rato un llanto y así toda la tarde simplemente por no querer escribir, comienza un agotamiento inexplicable, quiero seguir ayudando, le explico de mil formas distintas, pero termino enojada sin razón, y sin saber bien si con él o conmigo misma. Pero con el tiempo y la ayuda de los profesionales aprendí que algunas escenas hay que tratar de ignorarlas para dar lugar a que pasen y volver a charlar. Aprendimos a darle espacio cuando lo necesita. Cuando era mas chico le molestaban muchísimo los ruidos fuertes, entonces tratábamos de evitarlo.

Y por último les recomiendo una alimentación sin tacc, sin lácteos y sin azucares refinadas, que se comprobó biológicamente mejora el circuito neuronal y ayuda en todos estos casos, sea el diagnostico que fuere. Siempre con nutricionista especializado/a en el tema, y viendo las posibilidades de cada familia. Pero hay niños con incluso autismos severos que se han curado en base a la alimentación.

TODOS DEBEMOS APRENDER, MODIFICAR Y COMPRENDER. DEBEMOS TRATAR DE PONERNOS EN EL LUGAR DEL OTRO/A. DEBEMOS MIRAR PARA NUESTROS ADENTROS PARA COMPRENDER. Y PRESTAR ESPECIAL ATENCION SI LO QUE CREEMOS QUE ESTAMOS HACIENDO PARA EL BIEN DEL OTRO ES LO QUE EL OTRO ESTA NECESITANDO QUE HAGAMOS.

 

 

 

 

La escuela

 

En la escuela podemos aprender muchas cosas, pero LA VIDA no se aprende en la escuela. Yo, por ejemplo, siempre tuve muy buenas notas, y en la secundaria facilidad en el estudio, pero las emociones, las amistades, las relaciones interpersonales, ubicarte en el espacio, orientarte o desenvolverte en el medio que te rodea, NO TE LO ENSEÑA LA ESCUELA. Aunque en muchas de esas cosas debería colaborar, ayudar y acompañar; por lo general no sucede. Las escuelas están, cada vez más, en una postura de solamente “enseñar contenido” – TOTAL PARA EL RESTO ESTAN LOS PADRES- pero creo que no es así, ni debería serlo. Los chicos pasan varias horas de su día en el colegio y los padres / madres debemos trabajar, entonces es hora de que los colegios se hagan cargo también de esos valores.

Todos criticamos, imputamos y nos enojamos con cualquier chico que golpea a otro:

“esto no puede ser”

“esto son los padres”

Se escucha decir.

Y yo me pregunto ¿es tan así? Creo que no, que, si bien los padres debemos enseñar valores y comportamientos, debe haber un estado y colegios que acompañan, una sociedad que lo haga y ayuden a los niños a que no sucedan tales cosas; pero no desde el reto, castigo o malas notas en los cuadernos de comunicados sino viendo que le sucede y por qué.

 

¿mi hijo podría ser el próximo Fernando o los mismos rugbiers?

Cuando veo toda la noticia y el tema que no para de dar vueltas con debates de uno y otro lado, se me pone la piel de gallina y se me erizan el alma y corazón. No solo por FERNANDO, quien no merecía lo que le sucedió. Sino por mi hijo.

Capaz no solo me pasa a mí, sino a muchas madres que tienen niños con diagnósticos de TDA, TDAH, TRASTORNO OPOSICIONISTA DESAFIANTE, ETC. Te llaman desde pequeño porque el niño pego a tal o cual, porque reacciono sin medir, etc. Uno le explica y va a tratamientos porque es algo que no pueden controlar solos. Biológicamente algo en el cerebro no les permite reaccionar a tiempo y medir la consecuencia. ¿y entonces?

En casa se charla muchísimo sobre estos temas y a mí me deja tranquila, en algún punto, que lo entiendan y traten de aplicar a la vida los valores más sanos. Pero esto no me saca el miedo, el miedo que mi hijo el día de mañana puede estar de uno u otro lado. El busca justicia de lo que pasa a su alrededor ¿y si sin medir esto implica golpear? ¿Si defendiendo algo “JUSTO” se le va la mano? ¿O como le sucede otras veces, por no querer reaccionar o contestar se queda cayado y otro lo golpea y lo mata? Moriría sabiendo que él quería actuar y no lo hizo.

Naty 

 

 

 

 

La brecha social y digital que deja en evidencia la pandemia

Por Luciana Malamud

No es una novedad que existe una enorme brecha de oportunidades entre los que más tienen y los más humildes. Tampoco es novedad que esa brecha social se traduce en una enorme diferencia de oportunidades. Pero la pandemia y la cuarentena hicieron esto mucho más evidente, especialmente en relación a la educación.

Es imposible hablar de una sola Argentina, hay muchas realidades dentro de cada comunidad, de cada municipio, de cada provincia. También dentro de cada escuela, y mucho más si hablamos de las familias. Mientras un amplio sector  reemplaza las clases en la escuela por las «clases virtuales» en casa vía Zoom, en cientos de hogares apenas pueden cumplir con las tareas porque no sólo no tienen conectividad ni computadoras, sino que muchas veces ni siquiera tienen lápices, marcadores u hojas para escribir o dibujar.

La mayoría de los hogares en Argentina tienen teléfonos celulares. Ric@s y pobres, tod@s. La diferencia es que mientras un@s tienen planes mensuales y dispositivos modernos, otr@s tienen planes prepagos con crédito apenas disponible para mensajes por whatsapp y alguna que otra videollamada. Apenas pueden navegar por internet. Y en este momento donde todo se volvió virtual, el acceso es demasiado limitado.

La brecha digital se pone entonces en primer plano. L@s docentes de las escuelas que trabajan con familias de barrios vulnerables tuvieron que apelar a la creatividad más que nunca. Y en muchos lugares sólo pueden manejarse con fotocopias en lugar de enviar las tareas por correo electrónico.

Pero la brecha social también se evidencia en la posibilidad que tienen madres y padres de acompañar a sus hij@s con las propuestas escolares. Y si bien es cierto que la pandemia nos tomó a tod@s por sorpresa, presentando desafíos y oportunidades pero sobre todo obligándonos a hacer cosas que no sabemos -como reemplazar a la escuela en casa-, también es cierto que hay quienes tienen más herramientas que otr@s.

Podemos decir que en el 90% de los hogares son las mujeres las que se ocupan de acompañar a l@s niñ@s con las tareas escolares. En los barrios más humildes, 90% de las mujeres no terminó la primaria. Y además, son muchas las familias que atraviesan situaciones sociales complejas. Les cuesta mucho ayudar a sus hij@s, o no saben cómo hacerlo o tienen que atender demasiad@s hij@s y demasiadas tareas al mismo tiempo.

Organizaciones sociales están trabajando con voluntari@s que puedan hacer apoyo escolar. También están acercando útiles para que puedan estudiar, pero también para que puedan hacer actividades recreativas. Si recordamos que el 50% de l@s niñ@s en nuestro país vive en situación de pobreza, sabemos que habrá todavía por muchísimo por hacer para ofrecerles una vida mejor.

 

Acompañando a las familias en el apoyo escolar

Por Luciana Malamud

Justo antes de que se suspendieran las clases por el invisible Coronavirus, fuimos con Claudia Rosales a Pilar donde un grupo de madres nos habían comentado su preocupación acerca del aprendizaje de sus hijos en la escuela. Son familias de los barrios Peruzzotti y Villa Verde que participan del programa MAMI (Módulo de Acompañamiento Materno Infantil) de la Asociación Civil SAHDES.

«Uriel está por pasar a tercer grado y no sabe escribir», me había dicho María Herrera entre mate y mate, mientras hablábamos de los controles médicos de su hijita de 2 años. «Yo no sé cómo hacer porque cuando nos sentamos a practicar, directamente se pone a llorar».

Estábamos sentadas en el alero de la casa con la abuela de Uriel también y algunas vecinas , y él entraba y salía a cada rato como diciendo «miren que estoy por acá». Entre todas aportaban datos de las escuelas, de las ausencias de las maestras sin reemplazos, de las reuniones que habían tenido con la directora sin ningún éxito….y yo escuchaba tratando de aportar algunas ideas.

En otra visita, María Duarte me había dicho: «yo quisiera apoyo porque mi nena está por empezar y no sabe escribir». María tiene 26 años, 5 hijos, vive en una casillita de una sola habitación y es una de las mejores madres que conozco.

También Rocío, mamá de Brian, me había dicho ya en diciembre que iba a buscar a ayuda porque había pasado de primero a segundo grado sin saber escribir, y menos leer. L@s hij@s de todas van a la escuela N°35.

Fui escuchando más historias. Cuando salí de la casa de Uriel sentí que teníamos que hacer alguna intervención. Si esto sucede en los primeros grados, qué se espera después? Cómo pretenden que l@s chicos terminen la primaria, y más aún, la secundaria? En Pilar, como en otros lugares del país, cerraron hace 2 años las salas de 3 para concentrarse en dar vacantes a l@s de 4 porque es obligatoria, en lugar de buscar más oferta y contratar más docentes. En qué situación llegan l@s chic@s a primer grado?? Pensando además que hablamos de familias en situación de vulnerabilidad, y este es uno de sus derechos vulnerados.

Me fui de Pilar y en seguida la llamé a Claudia para ver cómo podíamos ayudar y pensar juntas una estrategia. Por supuesto se sumó en seguida y la propuesta fue ayudar a las mamás a que pudieran acompañar a sus hij@s en su aprendizaje. Ayudarlas a empoderarse y a motivar a l@s chic@s en cada proceso.

A las dos semanas fuimos juntas a la Parroquia Nuestra Señora de las Gracias que nos prestó el espacio para el primer encuentro. Llegamos y ya nos estaban esperando con l@s chic@s. Se presentaron cada una, y mientras compartían sus historias, los chicos dibujaban y jugaban. A medida que hablaban se podía sentir que, poco a poco, ellas mismas se iban empoderando.

  

Pudimos escuchar como decían «mi hijo o mi hija no puede, no sabe, etc» y comenzar a revertir esa idea.
La propuesta fue hablar de todo lo que SI pueden sus hij@s y escuchar: «sí! No sabés cómo le gusta matemática», o «sí! No sabés cómo dibuja!».
Estar con ell@s, los chicos. Hablar, compartir un rato. Verlos pintar y jugar con los materiales que habíamos llevado.
Comprobar que los que «no sabían escribir» están en el proceso de construcción del aprendizaje. En un estadío silábico. Tal vez primitivo para la edad, pero en camino a construir.

Volver y pensar juntas en materiales de lectura accesible para las madres:
– Material para las madres sobre autoestima, revalorización de las personas, etc
– Material para los chicos para que completen. Como si fuese el  libro de texto pero «caserito».
Y saber que hay terreno fértil para lograr un paso más.
Chicos, chicas y madres dispuestos. Y por supuesto, nosotras también.

La idea era volver una vez por mes, ahora estamos viendo cómo ayudar a distancia.