EVALUACIONES FIN DE AÑO ¡S.O.S.!

Terminamos el año escolar y, los últimos meses, tenemos evaluaciones.
Tienen varias denominaciones según el nivel que se esté cursando:
Parciales, finales, evaluaciones, pruebas, pruebitas, testeos, etc.

¿Qué sucede en casa?
Los padres corremos ayudando, acompañando, buscando maestr@s particulares….
Leemos y releemos los temas en el cuaderno de comunicaciones tratando que no quede nada a la deriva.
Los whastapp explotan de mensajes, de incertidumbres, de idas y vueltas.
Tenemos más dudas que los estudiantes sobre los temas que van a rendir y, en muchos casos, no sabemos cómo ayudar o no tenemos tiempo.
Llega el momento de la evaluación y tratamos de que nuestros hijos están serenos, que no se sientan presionado.
Difícil por no decir imposible. La evaluación final o trimestral tiene todo ese bagaje que nos excede como padres.

Definitivamente, fin de año podría ser un momento de cierre, de compartir con los demás los aprendizajes, de armar un portfolio, de comparar cómo comenzó el año y cómo termina, de reconocer y cosechar un hermoso manojo de aprendizajes.

El tema es mucho más complejo y tiene muchas aristas a considerar.
Estamos simplificando la cuestión para permitirnos una primera reflexión.

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