LOS LIBROS DE TEXTO

Hace unos cuantos años, siendo maestra de grado, daba clases particulares. En una de esas clases, un alumno tenía como tarea del libro de texto “ordená la historia como vos creas”. Y así hizo la actividad, ordenándola como él creía (que no era de la manera más convencional). Al día siguiente en la escuela la maestra vio la tarea y le dijo que estaba mal; claro, no había ordenado la historia de la manera esperada y tal como resto de sus compañeros.

Hace un tiempo, estaba trabajando como asesora en una escuela. Fui a observar una clase: comienza la hora, la maestra pide que saquen los libros. Indica la página en la que van a trabajar. Uno de los chicos dice rápidamente: “¿Puedo leer yo hoy?” La maestra asiente. El alumno lee y luego se ponen todos a completar la página de manera individual y en silencio. Queda claro que la dinámica de uso del libro de texto es siempre (o casi) el mismo con esa docente: al comenzar la actividad uno de los alumnos lee la consigna en voz alta para todo el resto del grado, luego cada uno resuelve en su libro y en silencio.

Sobre los libros de texto se ha escrito bastante y hay, en circulación, algunos materiales interesantes.
En esta nota nos dedicaremos a reflexionar sobre aspectos tanto desde la labor de las editoriales como desde el uso que se les da en el aula.
Por otro lado, consideraremos el lugar que el Ministerio de Educación les ha otorgado como nexo entre las decisiones curriculares y las escuelas favoreciendo la llegada de los nuevos diseños, a los docentes.
El libro te texto logra, además aportar a la igualdad de saberes y contenidos entre los alumnos. Muchas veces esa igualdad se convierte en homogenización. Otras veces, en distintos países existen libros de contenidos más elevados para chicos que van a ciertas escuelas y otros materiales de más bajo nivel para alumnos de otras escuelas. Unos preparan para la facultad. Otros, para el trabajo.
Algunos aspectos que considerar
Los libros de texto permiten la exploración en la medida en que estén diseñados con propuestas abiertas y en la medida en que los docentes reconozcan y ofrezcan las propuestas con esa modalidad. En este sentido incentivan la actitud crítica y favorecen la experimentación En caso contrario podrían fomentar el aprendizaje memorístico, repetitivo e igual para todos los alumnos.
Lo mismo sucede con las experiencias previas de los alumnos o con los saberes aprendidos y con los ritmos de aprendizaje. Pueden o no ser tomados en cuenta. Esto depende de cómo esté pensado el libro y de qué actitud tome el docente al trabajarlo.

Los docentes son los que planifican las clases más allá del libro que utilizarán de acuerdo con las necesidades. El libro no es la planificación. La planificación es lo que se concibe a partir del grado, del nivel, de la institución, del contexto.
El libro es pensado como acompañante del aula y no como eje de lo que se enseñará y pone en práctica los contenidos que ya están aceptados por las ciencias realizando lo que se denomina transposición didáctica. El libro reproduce conocimientos ya sabidos, o presenta innovaciones ni investigaciones.
Permite sistematizar los contenidos.
Uno de los ejes de los libros de texto es el cómo. Los contenidos procedimentales cobran un papel protagónico ofreciendo conceptos a través de distintos modos. Las teorías pedagógicas son las que pondrán en juego los procedimientos.

Escuela tradicional                                                   Escuelas constructivas
Repetición                                                                    Saberes previos
Ejercitación                                                                  Construcción del aprendizaje
Estímulo – respuesta                                                  Conflicto cognitivo
Alumno como tabla rasa                                            Conflicto sociocognitivo
enciclopedismo                                                            Docente: transformador, guía
mecanicismo                                                                Alumno: activo, investigador, descubridor
Memoria
Alumnos como receptor

Finalmente quiero destacar que los libros de texto tienen intereses ideológicos. Seleccionan y descartan información y la desarrollan de acuerdo a autores y miradas editoriales.

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