Menos libros de texto para las escuelas el año próximo

Muchos chicos llegan a la escuela primaria sin haber transitado por ninguna institución antes. A veces por falta de vacantes, a veces por desidia de padres y madres, a veces por otros motivos relacionados con la pobreza. En esas casas, lo más probable es que jamás hayan tenido libros. Ni uno. Las organizaciones sociales que trabajan por los derechos de niñas y niños intentan acercarlos a la lectura, tanto a ellos como a sus padres que, generalmente, tampoco tuvieron jamás un libro en sus manos. Pero no alcanza para todos, y la escuela es el único ámbito donde conocen la riqueza y la magia de los libros, aún de los que son sólo de estudio.

En el caso de que sí haya hábito de lectura, una gran parte de las familias que envían a sus hijos a la escuela pública no puede costear los libros de texto que les piden y entonces se vuelve prioritario que el Estado los provea. Pero parece que ese derecho no está garantizado para el año próximo, como tampoco lo estuvo a principio de este año ni el año pasado, con la demora en la llegada de los textos a un gran número de escuelas.

En 2018 el Ministerio de Educación nacional pagó $ 682 millones para la compra de 4 millones de libros de texto escolares destinados a los alumnos de escuelas públicas. Ahora, el presupuesto 2019 tiene prevista una partida de$ 139 millones.Según la Cámara de editoriales, este recorte sumado a la inflación, implicaría que sólo el 20% de los chicos que estudian en escuelas públicas tendrán sus libros el año que viene.

El gobierno asegura que con la compra de este año alcanza para cubrir las necesidades del próximo, y al mismo tiempo, avanzan en una propuesta de plataforma digital para distribuir contenidos propios. La mayoría de los libros que compra el Estado son para primaria y para uso directo de los alumnos, aunque algunos quedan también en las bibliotecas escolares.

«El problema no es de interés económico sino pedagógico. Muchos chicos van a estudiar sin libros el año que viene”, explicó en varias ocasiones Hugo Cejas, presidente de la Comisión de Educación de la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP), que agrupa a las editoriales que publican los libros escolares. “El monto pagado por los libros de textos escolares en 2018 es el 0,35% de los $170.000 millones del presupuesto del Ministerio de Educación. No tiene sentido ajustar ahí”, agregó.

El ministro de Educación Alejandro Finocchiaro defiendió la actual política, remarcando que deben «fomentar en los chicos las habilidades dee este tiempo», promoviendo la educación digital, robótica y programación desde nivel inicial. «Para los nuevos abordajes estamos desarrollando contenidos propiospara docentes y alumnos poniendo foco en la formación docente”, explicó. “Las editoriales podrán acompañar con producciones que contemplen los contenidos aprobados adaptándose a las necesidades de los tiempos que corren, como siempre han hecho”, agregó.

El debate queda abierto.

Escuchá también a Carlos Albanesi, director comercial de la editorial Santillana; «Es muy importante que los chicos se puedan llevar los libros a la casa».

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